¡Al menos prevén indemnizar!
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¡Al menos prevén indemnizar!

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¡Al menos prevén indemnizar!

29/10/2018

Una buena noticia para los trabajadores de confianza de las entidades paraestatales: su recorte será a partir del 1 de abril de 2019, además de que no habrá despidos de personal de confianza; mientras que para el sector central, será a partir del 1 de enero del mismo año.

De acuerdo con la Guía y Criterios Generales para la Nueva Administración para los futuros funcionarios públicos, las dependencias del sector central deberán generar ahorros para el ejercicio fiscal de al menos un monto equivalente al 30 por ciento de los costos de las plazas de confianza actuales, y un monto adicional por el ahorro generado por el cambio de tabulador en las plazas de confianza, que, como ya sabemos, disminuirán para ser menores al salario que tendrá el futuro presidente, Andrés Manuel López Obrador.

Y respecto a las entidades paraestatales, se señala que la modificación a la estructura organizacional deberá generar sólo un 70 por ciento de reducción en las plazas de nivel de Dirección General Adjunta y que se modificará el tabulador para homologarse al sector central, es decir no peligran los trabajos del personal de confianza, como sucede en el sector central.

Tanto en las paraestatales como en el sector central, las Direcciones de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC’s), las de Comunicación Social y las de Administración y Finanzas se alinearán a la Secretaría de Hacienda o a las oficinas de Presidencia de la República, según sea el caso.

Esta guía contempla que se tiene que hacer el cálculo de las indemnizaciones correspondientes a la restructuración de plazas de confianza y les pide que para ello excluyan vacantes, plazas de libre designación y casos de rescisión laboral; es decir, el futuro gobierno está claro que para reducir al personal que trabaja en la administración pública federal tendrá que indemnizar a los trabajadores.

También se les recuerda que habrá máximo dos subsecretarías por Ramo, que sólo los secretarios y homólogos podrán contar con hasta tres asesores, que sólo secretarios, subsecretarios y homólogos tendrán chofer y contarán con gabinetes de apoyo.

Además de que se eliminan todas las Direcciones Generales Adjuntas del sector central, se establece que la Secretaría de Relaciones Exteriores será la única que mantenga oficinas y representaciones fuera de México, que se eliminan las áreas de equidad y género, y que las delegaciones desaparecen, con el fin de no duplicar funciones con la Coordinación para el Desarrollo de Proyectos Integrales.

Para garantizar la continuidad, se señala que, a más tardar el 31 de octubre, los titulares de administración y finanzas tendrán que presentar un informe con todos los contratos plurianuales vigentes, así como los montos comprometidos de 2019 en adelante y el avance de ejecución de todos los contratos, comparando la congruencia entre pagos y entregables.

Además, si los contratos presentan irregularidades, que pudieran provenir de actos de corrupción, no deberán ser continuados, y para los que se consideran indispensables les piden trabajar con el equipo de transición para asegurar su continuidad.

Respecto a estos últimos se señala que se dé una ampliación de hasta un 20 por ciento o al primer trimestre y que se negocie una disminución de precio, o bien hasta junio, siempre y cuando se obtenga una reducción de al menos 40 por ciento.

Además, se les pide identificar los contratos con problemas o de alto riesgo, a fin de encontrar estrategias a seguir con la Secretaría de la Función Pública. ¿No que habría perdón?

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.