Periodista mexicana acreditada ante la sede de Naciones Unidas en Ginebra, Suiza.

¡Piensa rápido, López-Gatell!

Sería recomendable que López-Gatell acelere el paso, piense rápido en la estrategia a seguir conforme aumentan los casos por el repunte de la epidemia.

En momentos en que repunta la epidemia del Covid-19 en México, sería pertinente que el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, piense en aplicar pruebas rápidas, a la brevedad posible, antes de que la avalancha de casos se le venga encima sin algún tipo de control.

Hace algunas semanas la Organización Panamericana de la Salud (OPS) donó a México 200 mil pruebas rápidas de antígenos que detectan el virus en unos minutos sin necesidad de acudir a un laboratorio y además tienen un costo promedio de cinco dólares.

"Al proporcionar resultados rápidamente, la nueva prueba permite a los trabajadores de salud de primera línea manejar mejor los casos, porque pueden aislar a los pacientes para evitar una mayor propagación y comenzar el tratamiento de inmediato", dijo la titular de la OPS de la Carissa F. Etienne.

"Si se distribuye ampliamente, esta nueva prueba transformará nuestra respuesta a la Covid-19", afirmó.

Además, Etienne remarcó que las pruebas de diagnóstico de antígeno serán particularmente útiles en comunidades remotas sin fácil acceso a un laboratorio, mismas que se han visto afectadas de manera desproporcionada por la pandemia, como es el caso de los pueblos indígenas o las personas que viven en zonas rurales apartadas.

También son recomendadas en lugares con alta concentración de población y que se encuentran en fase de transmisión acelerada.

Las 200 mil pruebas que la OPS donó a México tienen el aval de dicho organismo y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por lo que se esperaría que el trámite para aprobarlas debería tener cierta agilidad, tomando en cuenta la emergencia.

No obstante parece que López- Gatell se la está tomando con mucha calma.

El 14 de octubre el zar del coronavirus anunció que "desde hace tres semanas, el doctor José Luis Alomía ha instruido al Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) para que evalúe formalmente estas pruebas y tengamos certidumbre sobre su desempeño. En el momento en el que están evaluadas y autorizadas por la Comisión Federal de Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) se podrá analizar si esta prueba es aceptada o no" y esbozó que si se aprueban se empezarán a usar en noviembre".

¿Por qué les lleva tanto tiempo evaluar estas pruebas si ya cuentan con el aval del organismo de salud de la ONU?

Al tiempo en que las evalúan, la Secretaría de Salud debería estar considerando la compra masiva de estas pruebas que son mucho más económicas y prácticas que la tradicional de laboratorio que es la que se está aplicando en los hospitales. Está claro que 200 mil servirán de avanzada, pero para detectar en dónde se encuentra el virus se necesitarán millones de las mismas.

López- Gatell debería estar ideando una estrategia de reclutamiento de trabajadores de salud y entrenarlos para implementar nuevos protocolos, que sepan cómo utilizar las nuevas pruebas, el diagnóstico y la manera correcta de informar los resultados.

En este sentido, tras un acuerdo con las farmacéuticas SD Biosensor, de Corea del Sur, y la estadounidense Abbott a principios de octubre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció la distribución de 120 millones de pruebas rápidas en más de 130 países.

Sería pertinente saber si entre esos países, México ha hecho el pedido de estas pruebas, o si más bien la intención es ahorrar recursos para comprar la vacuna, cuando llegue.

El presupuesto de la Secretaría de Salud debería contemplar tanto la compra de estas pruebas rápidas como la vacuna. Decantarse solamente por una de las estrategias claramente sería un error o una falla absoluta de cálculo. Ya que como afirma el director general de la OMS Tedros Adhanom Ghebreyesus "no se debe poner todos los huevos en una sola canasta".

De aquí a que se tenga la vacuna y se pueda empezar con campañas de vacunación para la población va a pasar un buen tiempo, el escenario optimista sería comenzar a vacunar al personal de salud en la primavera del año próximo.

Parece que López- Gatell tiene alergia a las pruebas y es inmune a las muertes. Aseguró que la prueba rápida "es muy sensible" por lo que podría comenzar a arrojar más casos, sobre todo aquellos que son asintomáticos, lo que quiere decir un mayor número de contagiados.

"Y esto en su momento, tendrá que interpretarse juiciosamente para que no se infiera una tendencia de alza explicable por un rebrote, sino más bien por este fenómeno de incremento en la capacidad de detección", dijo.

Sería recomendable que López-Gatell acelere el paso, piense rápido en la estrategia a seguir conforme aumentan los casos, eche mano de estas nuevas pruebas y cambie de rumbo tomando en cuenta que el confinamiento no es una medida de control de la epidemia en un país como México en dónde no se le da apoyo al trabajador ni a la pequeña y mediana empresa. El tiempo corre.

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