¿Qué puede ocasionar la siguiente recesión global? (I)
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¿Qué puede ocasionar la siguiente recesión global? (I)

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¿Qué puede ocasionar la siguiente recesión global? (I)

04/02/2020
columnista
Gabriel Casillas
Perspectiva Global

La semana pasada dediqué este espacio a comentar sobre la posibilidad de que la economía global esté cerca de entrar en una recesión ('Recesión global en 2021', 28 de enero). No obstante lo anterior, no ahondé sobre cuáles serían los posibles catalizadores de la siguiente recesión. En otras palabras, qué factor o evento considero que podría ser ‘la gota que derramará el vaso” y propiciar la siguiente recesión económica. En este sentido, la teoría económica identifica seis posibles razones por las cuales las economías observan ciclos económicos:

1) Choques externos. Las primeras teorías de los ciclos económicos se enfocaban en el clima, las enfermedades y las guerras. No obstante lo anterior, a estos factores se fueron agregando los precios internacionales de las materias primas (o commodities) y otros más, incluyendo las ‘manchas solares’ (o ‘sunspots’), que de acuerdo a Jevons (1875) guardaban una correlación con los ciclos agrícolas.

2) Dinámica de la población. Malthus (1798) sostuvo la teoría de que la población crece a tasas exponenciales, mientras que la producción de alimentos observa una tasa de crecimiento aritmética (lineal). Debido a este fenómeno, se detonaban ciclos económicos (expansión-recesión-recuperación) cada vez que la curva de la población se intersectaba con la curva de producción.

3) Crisis capitalistas marxistas. Karl Marx (1848) predijo que el capitalismo iba a detonar expansiones y contracciones, cada vez más significativas, debido a la concentración de la riqueza. Ésta provocaría un crecimiento subóptimo del consumo, debido a que cuando el ingreso se distribuye de manera inequitativa, los trabajadores no tienen el ingreso necesario para comprar lo que producen las empresas.

4) Innovaciones. Las teorías anteriores no tomaban en cuenta el cambio tecnológico (de hecho, no ocurría muy seguido). Así, Schumpeter (1939) se enfocó en el espíritu creativo del ser humano, en donde el crecimiento económico se alimenta de empresarios que llevan a cabo innovaciones. Los ciclos económicos se generan porque la creatividad destruye el equilibrio con el que se había vivido hasta ese momento. Entre las innovaciones a las que se refiere Schumpeter se encuentran: (a) Descubrimiento de nuevas materias primas; desarrollo de nuevos productos o en mejoría en la calidad de productos actuales; (b) avance tecnológico; apertura de nuevos mercados; y (c) reorganización industrial y de las empresas (e.g. consolidación). La fase de expansión se observa cuando la sociedad se adapta por completo a una innovación. Sin embargo, las economías normalmente no pueden sostener episodios largos de saturación de la producción de dicho bien o emulación de dicha tecnología, por lo que las empresas dejan de invertir, esperando nuevas innovaciones. Ahí es cuando sobreviene la recesión.

5) Psicología del ser humano. La economía en el agregado es un reflejo del comportamiento conjunto de los seres humanos (hasta hoy). De acuerdo con las teorías económicas del comportamiento del ser humano, los ciclos económicos se enfocan en la manera en que los instintos colectivos (de ’manada’ o ‘herd instincts’) hacen que tanto el optimismo como el pesimismo se prolonguen y se contagien. La información es costosa, ya sea por no estar disponible —como en el pasado—, o porque es demasiada información y hay que escoger la más ‘informativa’. Por ello, los agentes económicos toman decisiones fundamentadas en ‘corazonadas educadas’. En muchos casos, la mayoría de los agentes económicos tiene información parecida (e.g. pronósticos, datos de mercado), por lo que no es difícil predecir que se moverán una dirección similar. Los ciclos económicos se desarrollan cuando las empresas incorporan expectativas similares en sus planes de negocio y una vez que los instrumentan, las olas de optimismo o pesimismo observan su propia dinámica.

Empresas que incorporan expectativas pesimistas, por ejemplo —que pueden incluir políticas públicas antimercado—, pueden decidir recortar producción, despedir personal o posponer inversiones. En este sentido, si los trabajadores observan ese comportamiento en las empresas, empiezan a posponer decisiones de consumo.

6) Fragilidad financiera. Minsky (1986) atribuyó los ciclos económicos a la salud del sistema financiero.

Cuando los gobiernos, las empresas o los hogares llegan a observar niveles altos de endeudamiento por un tiempo y de repente se encuentran en crisis, sufren ‘un momento Minksy’ (‘a Misky moment’). Minsky propuso teorías que ligaban la fragilidad potencial de los mercados financieros, con el ciclo ‘normal’ de una economía y las burbujas especulativas, endógenas al mercado financiero. En episodios de prosperidad, las empresas, los gobiernos o los hogares piden prestado más allá de lo que podrían pagar en momentos de recesión e inclusive que lo que podrían pagar durante episodios de prosperidad. El nivel excesivo de deuda provoca que en momentos difíciles, dichos agentes económicos dejan de pagar, se cae en una crisis financiera y se detona una recesión.

Normalmente los detonadores de las recesiones son una mezcla de eventos, características y momentos en el comportamiento de los ciclos económicos. La próxima semana comentaré sobre los que hoy por hoy considero que podrían ser estos detonadores.

* Las opiniones que se expresan en esta columna no necesariamente coinciden con las del Grupo Financiero Banorte, ni del IMEF, por lo que son responsabilidad exclusiva del autor.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.