¿Qué nos depara 2020?
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¿Qué nos depara 2020?

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¿Qué nos depara 2020?

03/12/2019
columnista
Gabriel Casillas
Perspectiva Global

Estamos a punto de terminar 2019 y los participantes de los mercados financieros internacionales ya se enfocan cada vez más en los principales factores que darán forma a la economía global y a los mercados en 2020. Desde el hecho de que Arabia Saudita llevará las riendas del G-20, hasta la elección del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) —en junio—, pasando por los Juegos Olímpicos en Tokio, Japón —a finales de julio y principios de agosto—, al ser año bisiesto, y el estreno de películas como No Time to Die —el vigésimo quinto filme de James Bond, en abril—, y la segunda parte de Top Gun, Top Gun Maverick —en junio—, considero que una vez más, los tres temas de mercado en 2020 serán: (1) Desincronización económica; (2) política monetaria más laxa, pero no tan coordinada; y (3) elecciones y protestas.

(1) Desincronización económica. Los datos sobre actividad económica a nivel global han mostrado señales de desaceleración desde la segunda mitad del año pasado. Inclusive, el staff del Fondo Monetario Internacional (FMI) inició una serie de revisiones a la baja de su pronóstico de crecimiento global desde su reunión anual de otoño en Bali, Indonesia, el año pasado. En este sentido, el FMI ha reducido su expectativa de crecimiento económico global de 3.9 por ciento a 3.0 por ciento para 2019 y de 3.8 por ciento a 3.4 por ciento para 2020 en los últimos 12 meses. Así como antes de estas revisiones se hablaba de una ‘sincronización’ del crecimiento en el mundo, a partir de estos cambios de pronóstico se comenzó a hablar de una ‘sincronización’ de la desaceleración a nivel global. No obstante lo anterior, los últimos datos macroeconómicos, tanto de crecimiento como de empleo en los Estados Unidos, han mostrado una fortaleza relativa a los otros países, que continúan en franca desaceleración. Esto podría significar una desincronización de la desaceleración global.

(2) Política monetaria más laxa, pero no tan coordinada. Al observar el ‘enfriamiento’ de la economía global, los bancos centrales iniciaron ciclos de relajación monetaria casi al unísono. Este año van 62 bancos centrales que han disminuido su tasa de referencia, incluyendo el Banco de México. Sin embargo, ante la resiliencia económica de los Estados Unidos, el Comité de Operaciones de Mercado Abierto (FOMC) del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed), envió una señal a los mercados el pasado 30 de octubre, que ha sido interpretada como un alto en su ciclo de relajación monetaria. Esto no significa necesariamente que los bancos centrales de los demás países tengan que parar su ciclo de baja de tasas también. No obstante lo anterior, el hecho de que el Fed haya parado su ciclo por el momento, será una restricción que los demás bancos centrales tendrán que enfrentar si desean continuar disminuyendo su costo de fondeo.

(3) Elecciones y protestas. Ante la insatisfacción de la población en varios países, casi sin importar las diferencias entre niveles socioeconómicos, los ciudadanos acudirán a las urnas —en los casos en donde se lleven a cabo elecciones, como es el caso de Grecia, Islandia, Polonia, República Dominicana, Taiwán y claramente los Estados Unidos, entre otros—, o en el caso de que los comicios no sean percibidos como ‘limpios’ o sin elecciones cercanas, es probable que continuemos observando el fenómeno social de protestas violentas en diferentes partes del mundo. Considero que este será uno de los retos más relevantes para la clase política en 2020. Asimismo, considero que tanto la guerra comercial China-Estados Unidos, como el Brexit continuarán siendo los riesgos geopolíticos más relevantes para los mercados financieros internacionales el próximo año. En este sentido, el Brexit fue nuevamente pospuesto del 31 de octubre al 31 de enero de 2020. Si bien se ‘ha pateado el balón’ una vez más en este aparentemente interminable juego, las próximas elecciones parlamentarias del 12 de diciembre podrían brindar más luz sobre la posibilidad real de que se lleve a cabo el Brexit. Por otro lado, los comentarios más recientes de los gobiernos de China y de los Estados Unidos sobre las negociaciones comerciales han sido incrementalmente positivos en torno a la posibilidad de que firmen un acuerdo —al menos parcial (i.e. dejando temas como tecnología, patentes y temas militares fuera)—, antes de fin de año. El problema es que si bien por el momento los incentivos del presidente de EU, Donald Trump, están alineados para lograr un acuerdo y que no se adelante una recesión económica global en plena campaña de reelección, esto podría cambiar el año que entra, cuando se encuentre en campaña. En ese momento, tal vez ya no importe tanto la recesión, sino ganar votos en la geografía que más lo apoya, que gusta de un presidente ‘duro’ con China. En ese momento es cuando es muy posible que regrese la retórica proteccionista comercial y migratoria en nuestro país vecino del norte. En cuanto a los riesgos políticos en México, por el lado electoral solo tendremos elecciones para congresos locales en los estados de Coahuila e Hidalgo, que se llevarán a cabo el 7 de junio. Así se ve 2020, una primera mitad de año relativamente tranquila y una segunda mitad, con muchos sobresaltos.

* Las opiniones que se expresan en esta columna no necesariamente coinciden con las del Grupo Financiero Banorte, ni del IMEF, por lo que son responsabilidad exclusiva del autor.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.