Mejores perspectivas para 2020
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Mejores perspectivas para 2020

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Mejores perspectivas para 2020

05/11/2019
Gabriel Casillas
Perspectiva Global

La semana pasada el Inegi publicó el PIB para el tercer trimestre del año. La economía mexicana registró un crecimiento trimestral de 0.1 por ciento, el crecimiento secuencial más alto del año (1T19: -0.3 por ciento; 2T19: 0.0 por ciento). Sin embargo, esto significó una caída de 0.4 por ciento con respecto al tercer trimestre del año pasado. Esta tasa de crecimiento no solo fue menor a la anticipada por el consenso de analistas, sino que además apunta a que el PIB prácticamente no crecerá este año. En lo que resta de la columna comentaré sobre las razones por las cuales considero que no ha crecido la economía mexicana este año y qué nos depara este 2020 en materia de crecimiento.

PIB 2019. Como he comentado con anterioridad, normalmente se crece poco en el primer año de una nueva administración. El PIB cayó 0.4 por ciento en el primer año del expresidente Fox, creció 2.3 por ciento el primer año del expresidente Calderón —después de tres años consecutivos de haber registrado tasas de crecimiento por arriba de 3.5 por ciento—, y el primer año del expresidente Peña Nieto la economía creció 1.4 por ciento, que significó una desaceleración significativa después de haber crecido a una tasa promedio de 4.0 por ciento por tres años seguidos. En cada inicio de sexenio han habido ciertas particularidades como la quiebra de empresas de internet o los actos terroristas del 11 de septiembre en EU, ambos en 2001, así como la modificación de la fórmula para otorgar los subsidios a la vivienda de interés social en 2013, que detonó la quiebra de las tres grandes vivienderas en México. Sin embargo, también se ha presentado un ‘común denominador’: Una desaceleración de la inversión, tanto pública —debido al cambio de personal que ejecuta la inversión y el gasto público—, como privada, debido a que los empresarios suelen posponer proyectos de inversión desde la época electoral y los reactivan una vez que el nuevo primer mandatario genera condiciones de confianza para invertir. Entonces, este año la economía ha experimentado tanto el ‘común denominador’, como algunas particularidades, entre las que destacan tres: (1) Choques transitorios que restaron actividad económica al inicio del año como el combate al robo de combustibles, que dejó a varias ciudades sin gasolina por varias semanas, las huelgas en la industria maquiladora en Tamaulipas y el bloqueo a las vías férreas en Michoacán; (2) la suspensión de las obras de construcción en la Ciudad de México; y (3) la reactivación de los proyectos de inversión del sector privado, que ha sido más lenta que en otros primeros años de sexenio. Así, considero que este año el PIB crecerá entre cero y 0.3 por ciento solamente.

PIB 2020. Hoy se ve muy retador que la economía mexicana crezca el año que entra al observar los números que ha arrojado el PIB este año. Sin embargo, considero que existen tres fuentes de optimismo, moderado, que pueden hacer que el PIB crezca alrededor de 1.4 por ciento el año que entra: (1) PIB inercial. Se estima asumiendo que la tasa de crecimiento trimestral es cero para el cuarto trimestre de este año y para los cuatro trimestres de 2020 en la serie ‘desestacionalizada’, que arroja un número de 0.9 por ciento en la serie ‘normal’ o ‘no desestacionalizada’. En otras palabras, es el efecto de base de comparación, que el año que entra será benéfico, dado que prácticamente no creció la economía en 2019. Claramente tiene que ver con que ya no vamos a estar en el primer año de una nueva administración, por lo que la ejecución del gasto y la inversión pública será más expedita y varios empresarios reactivarán proyectos de inversión dado que ya han ido internalizando el nuevo entorno político de nuestro país; (2) año bisiesto, que históricamente ha agregado 0.26 puntos porcentuales al PIB; e (3) incremento de la producción petrolera. Considero que es muy factible que Pemex pueda incrementar la producción de 1.7 millones de barriles diarios, actualmente, a 1.9 millones de barriles al día en 2020. En mi opinión, esto va a ser posible debido a que hace casi cuatro años Pemex ‘apagó’ una gran cantidad de pozos maduros convencionales en tierra —que aportaban alrededor de 200 mil barriles al día—, porque eran de alto costo y el precio del petróleo llegó a estar alrededor de 20 dólares por barril. Hoy, con el precio del crudo por arriba de 50 dólares por barril, es financieramente factible ‘encender’ esos pozos y agregar cerca de 50 puntos base al PIB. La suma de estos tres efectos da como resultado un crecimiento de 1.66 por ciento. No obstante lo anterior, es muy probable que a finales del año que entra se observe una mayor desaceleración económica a nivel global y que ésta reste 25 puntos base a dicho pronóstico de crecimiento del PIB, por lo que la estimación queda en 1.4 por ciento, muy similar al consenso de los analistas.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.