El mito sobre la fuerte salida de capitales de México
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El mito sobre la fuerte salida de capitales de México

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El mito sobre la fuerte salida de capitales de México

26/05/2020
Actualización 26/05/2020 - 11:07
columnista
Gabriel Casillas
Perspectiva Global

En las últimas semanas he leído varios artículos en diferentes diarios mexicanos que comentan sobre la ‘fuerte fuga de capitales’ en México, a raíz de varios eventos globales y locales por los que está atravesando nuestro país, sobre todo recientemente. No hay duda de que la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) —que llevaba un avance de más de un tercio del total—, la innecesaria renegociación de los contratos de los gasoductos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) con empresas del sector privado, la cancelación de la construcción de la cervecería en Mexicali y el acuerdo publicado recientemente por la Secretaría de Energía —que incide negativamente en las empresas del sector privado que generan energías limpias—, además de la serie de iniciativas legislativas antimercado, así como algunas propuestas del partido Morena —que afortunadamente no han prosperado—, han minado significativamente la confianza para invertir en nuestro país. A esto se agrega el hecho de que la respuesta de política fiscal para atajar la emergencia sanitaria que estamos viviendo ha sido muy limitada y que tanto la violencia como la percepción de corrupción han continuado al alza.

No obstante lo anterior, no se ha observado una ‘fuerte fuga de capitales’ de nuestro país, como varios analistas aseveran. Me refiero a que no hemos observado una salida neta de las inversiones de los extranjeros en el mercado de capitales en México. Desde que Andrés Manuel López Obrador ganó la elección presidencial en julio de 2018, hasta abril de 2020, nuestro país ha tenido una entrada —no salida, insisto, entrada— de inversión extranjera en el mercado de capitales en bolsa de 73 millones de dólares. Podemos comentar que es un ingreso muy modesto, a la luz de lo que ocurrió durante el mismo periodo en el sexenio pasado (cinco mil 377 millones de dólares), pero el hecho es que no nada más no ha habido salida de extranjeros del mercado de capitales, sino una entrada. Por cierto, esta diferencia prácticamente no varía si hacemos la comparación antes de que iniciara la pandemia.

El 15 de mayo pasado, en un diario de circulación nacional, un analista comentó “Respecto al mercado de capitales (el analista) señaló que en marzo y abril… se registró una fuga en este tipo de instrumentos, pues el saldo de la posición de no residentes en títulos de renta variable fue de 98 mil 278.9 millones de dólares en abril, el menor nivel desde 2009, 34 por ciento menos respecto al monto en enero de este año, en 150 mil 928.5 millones de dólares”. No cito el periódico, ni al analista porque mi intención no es poner en evidencia a esta persona, ni al diario que lo citó, sino que leamos los datos de manera correcta. La “posición de no residentes en títulos de renta variable” —que reporta el Banco de México y que utilizó este analista—, es el valor en dólares de la suma de todos los instrumentos de renta variable en manos de extranjeros. Es decir, este valor no sólo varía con las compras y ventas de los inversionistas extranjeros, sino también con los cambios en el precio de las acciones —denominadas en pesos mexicanos— y con las fluctuaciones del tipo de cambio peso-dólar.

Así, en el periodo que señala el analista —de enero a abril de este año—, el cambio de -52 mil 649.60 millones de dólares en la posición de los extranjeros en el mercado accionario mexicano (o de 34.9 por ciento) respondió a tres factores: (1) Una caída significativa de los precios de las acciones en Bolsa. Como referencia, el Índice S&P/BMV IPC cayó 17.3 por ciento en el mismo periodo; (2) el peso mexicano registró una depreciación de 26.5 por ciento con respecto al dólar, pasando de 18.91 pesos por dólar al cierre de enero a 23.93 pesos por dólar al cierre de abril (utilizando el fix del Banco de México); y (3) cambio en la tenencia de acciones por parte del público inversionista extranjero, que en este periodo sumó una entrada de 99.3 millones de dólares. Para observar este último dato (la entrada y salida de los extranjeros en Bolsa) hay que fijarse en los ‘flujos’ de la “posición de no residentes en títulos de renta variable”, que está en la misma sección del sitio de Internet del Banco de México:

https://www.banxico.org.mx/SieInternet/consultarDirectorioInternetAction.do?sector=1&accion=consultarCuadro&idCuadro=CF448&locale=es.

De hecho, en la descripción de este dato, el Banco de México detalla que “los flujos corresponden a la agregación de las operaciones de compra/venta de títulos de renta variable realizadas en cada día del mes, las cuales se valúan con los precios de las acciones y el tipo de cambio fix determinados en la fecha correspondiente. Debido a la aplicación de esta metodología para la valuación de los flujos, éstos no necesariamente son iguales a la diferencia de los saldos correspondientes”.

* El autor es director general adjunto de Análisis Económico y Relación con Inversionistas de Grupo Financiero Banorte y presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF.

* Las opiniones que se expresan en esta columna no necesariamente coinciden con las del Grupo Financiero Banorte, ni del IMEF, por lo que son responsabilidad exclusiva del autor.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.