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El Fed y el déficit fiscal en EU y el tipo de cambio

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El Fed y el déficit fiscal en EU y el tipo de cambio

22/09/2020
Actualización 22/09/2020 - 11:10
columnista
Gabriel Casillas
Perspectiva Global

El tipo de cambio pasó de 22.67 pesos por dólar el 4 de agosto pasado a 20.87 la semana pasada, registrando un cambio de 7.9 por ciento (al cierre de ayer fluctuaba alrededor de 21.40). ¿Qué significa esto? ¿El peso se fortaleció casi ocho por ciento frente al dólar? Veamos dos aspectos: (1) ¿Cómo se ha comportado el tipo de cambio de las divisas de otros mercados emergentes con respecto del dólar en lo que va del año, para tomar en cuenta el episodio más álgido de la pandemia de Covid-19?; y (2) ¿qué noticias relevantes ha habido recientemente que hayan afectado la percepción de los participantes de los mercados financieros internacionales, particularmente del mercado cambiario global?

(1) El tipo de cambio peso-dólar pasó de 18.94 a fin del año pasado, a 21.40 al cierre de ayer, registrando un fortalecimiento del dólar (o debilitamiento del peso) de 13.0 por ciento. Sin embargo, el sol peruano, por ejemplo, se ha debilitado 7.2 por ciento con respecto al dólar, en lo que va del año y el peso chileno sólo se ha depreciado 2.7 por ciento con respecto al dólar, durante el mismo periodo. Estos son tres ejemplos, sin embargo, observando la dinámica del dólar con respecto a un grupo más diverso de divisas emergentes, el comportamiento ha sido el mismo. En este sentido, el dólar se fortaleció en el momento en el que la epidemia se convirtió en pandemia, impulsado por el aumento de la aversión al riesgo generalizada de los participantes de los mercados. Una vez instrumentadas las políticas fiscal y monetaria sin precedentes —sobre todo en el caso de Estados Unidos—, y conforme se fue observando que el número de contagios y de fallecimientos empezó a disminuir en algunos países, el dólar comenzó a debilitarse.

Cabe destacar que tanto la política monetaria tan laxa del Banco de la Reserva Federal de EU (Fed) —que incluyen una disminución rápida de la tasa de referencia a niveles cercanos a cero por ciento, así como la instrumentación de estímulos cuantitativos sin precedentes y cierto compromiso de dejar el nivel de la tasa de referencia en niveles cercanos a cero por ciento por los siguientes tres años—, como el incremento tan sustancial del déficit fiscal, significan una gran cantidad de liquidez en dólares en los mercados. Así, de manera similar a lo que ocurre con el precio de un producto cuya cantidad ofrecida se ha incrementado de manera significativa, que disminuye, el dólar se ha debilitado por la gran cantidad de dólares que hay en el mercado. Considero que esto puede explicar la dinámica del dólar de enero a agosto, pero no el debilitamiento adicional y generalizado del dólar en septiembre. Por ello, creo que es conveniente echar un vistazo a los eventos que pudieron haber afectado la percepción de los participantes de los mercados en estas últimas semanas.

(2) Noticias recientes con el potencial de modificar el sentimiento del mercado cambiario global. Por el lado monetario, el Fed no ha disminuido la tasa de referencia, ni ha anunciado incrementos del estímulo cuantitativo de finales de agosto hasta la fecha. Por el lado fiscal, los legisladores en EU no han podido ponerse de acuerdo para aprobar un paquete de estímulo fiscal adicional desde finales de julio. Entonces, ¿qué es lo que cambió en términos de política económica en EU o en algún país desarrollado, que pudo haber influido en el comportamiento generalizado del dólar? En mi opinión, el gran cambio fue la modificación del marco de política monetaria del Fed de objetivo de inflación puntual a objetivo de inflación promedio.

La verdad es que ‘suena’ como un cambio muy sutil, para lo que causó en los mercados financieros globales y en particular en el mercado cambiario. Sin embargo, no es un asunto menor. Estamos hablando que el Fed se está preparando para un evento en el que, si llegara a observarse un brote inflacionario en EU, el Comité de Operaciones de Mercado Abierto del Fed (FOMC) no tendría que restringir la política monetaria en primera instancia. Este es un tema clave porque con la instrumentación de los estímulos cuantitativos en EU en la crisis anterior (2008-2009), se pensó que podrían haberse generado niveles de inflación muy elevados y eso no ocurrió. Sin embargo, eso no quiere decir que no ocurra en esta ocasión y el FOMC quiere evitar un episodio de sobrerreacción de los mercados financieros, como el que ocurrió en mayo de 2013 —conocido como ‘taper tantrum’—, cuando Bernanke, presidente del Fed en ese momento, comentó que estaban evaluando la posibilidad de disminuir las compras del programa de estímulo cuantitativo. En mi opinión, este es el cambio más relevante que ha ayudado a debilitar al dólar en las últimas semanas. No obstante lo anterior, hacia delante no queda claro si esa va a ser la dinámica del dólar, porque se acerca la elección en EU, evento en el que en más de 80 por ciento de las ocasiones en los últimos 40 años ha ocasionado un fortalecimiento temporal del dólar. En resumen, en el mediano plazo el dólar debería de debilitarse por razones estructurales, pero en el corto plazo el ruido electoral lo puede fortalecer temporalmente.

Director general adjunto de Análisis Económico y Relación con Inversionistas de Grupo Financiero Banorte y presidente del Comité Nacional del Estudios Económicos del IMEF. Las opiniones que se expresan en esta columna no necesariamente coinciden con las del Grupo Financiero Banorte, ni del IMEF, por lo que son responsabilidad exclusiva del autor.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.