El debate sobre los posibles efectos del plan de estímulos fiscales recientemente aprobado por el Congreso norteamericano y promulgado por el presidente Biden, aumenta su intensidad en la medida en que surgen algunas evidencias de una posible mayor inflación. ¿Que tanta inflación se va a generar? Es la pregunta clave. Mucha inflación nos puede llevar a un cambio radical en la política monetaria de la Reserva Federal. Inclusive nos puede llevar a una nueva estanflación.
Dos de los principales actores del debate, que muestran claramente los polos opuestos, son el exsecretario del Tesoro, Larry Summers y el Premio Nobel de Economía, Paul Krugman.
Llama la atención la postura de Summers, dado que a él le tocó diseñar el plan de estímulos fiscales del presidente Obama hace doce años con la crisis hipotecaria. A toro pasado, ese paquete de medidas fiscales resultó totalmente insuficiente. Ahora Summers afirma que el programa es muy grande, y que representa la política fiscal más irresponsable de los últimos 40 años. Para él existen tres escenarios posibles hacia el futuro:
a) Escenario de estanflación: Summers afirma que Estados Unidos está al borde de una colisión monetaria-fiscal. El paquete por 1.9 billones de dólares es demasiado amplio. Esto nos lleva a plantear que la demanda agregada de la economía va a ser muy elevada. Los productores se van a ver en la necesidad de contratar más gente, para poder responder con un incremento de la producción. Esto va a presionar los salarios, y con esto aumentarán los costos de las empresas, por lo que tenderán a aumentar los precios de los productos finales.
Ante este incremento de la inflación, la Reserva Federal tendrá que aumentar su objetivo de la tasa de Fondos Federales en varias ocasiones. Con esto la economía pudiera entrar en un periodo de contracción económica con inflación, lo que se denomina estanflación.
b) El segundo escenario es que la Reserva Federal aplique el freno a la demanda agregada de una manera rápida y sustancial, con lo que puede frenar la presión inflacionaria, llevando a la economía a una nueva recesión.
c) El tercer escenario de Summers es la posibilidad de que la Reserva Federal y el Tesoro logren un rápido crecimiento sin inflación.
Pero advierte que en este momento existe un mayor riesgo de que la política macroeconómica genere una grave crisis que supere a las que se pueda recordar.
La postura opuesta es la del Nobel Krugman, quien afirma que ve poco probable que EU regrese a una inflación parecida a la de la época del presidente Jimmy Carter, cuando la inflación se fue a 14 por ciento anual, y el objetivo de la tasa de Fondos Federales llegó a 12.92 por ciento (julio de 1974). La afirmación de Krugman se basa en el hecho de que la Reserva Federal cuenta con los instrumentos suficientes para contener la presión inflacionaria. Para Krugman el peor escenario sería similar al que EU tuvo durante la guerra con Corea, donde podría darse un periodo transitorio de cierta inflación.
Janet Yellen, expresidenta de la Reserva Federal y actual responsable del Tesoro afirma que el plan de estímulos fiscales provee alivio en donde se necesita, en una economía que todavía sufre los efectos de la pandemia y un importante desempleo y no va a sobrecalentar la economía. La misma postura es la que ha señalado Jerome Powell, actual presidente de la Fed.
Inclusive Powell ha declarado públicamente que la Fed va a tolerar una inflación más alta que la meta de 2.0 por ciento anual, y que mantendrá el objetivo de la tasa de referencia en el rango actual 0.00 a 0.25 por ciento por mucho tiempo más, hasta 2024. También ha insistido en que la economía norteamericana necesita un programa de ayuda fiscal como el que se ha aprobado.
De hecho los pronósticos de crecimiento para la economía americana han sido revisados al alza en forma generalizada. Frente a una expectativa de hace unos meses de un crecimiento de entre 3.5 y 4.5 por ciento, ahora vemos pronósticos de entre 6.0 y 7.0 por ciento. Los integrantes del Comité Federal de Mercado Abierto subieron la semana pasada su estimación a 6.5 vs. 4.2 por ciento que habían fijado en una reunión anterior.
Por lo pronto le recuerdo que el índice de materias primas de Bloomberg BBCOMTR ha aumentado casi 50 por ciento desde abril de 2020, donde tocó mínimos, a la fecha. Pero el nivel vigente está superando los máximos anteriores. En nuestra opinión un factor que hace la diferencia ahora respecto a hace 10 años es el factor China. China inundó los mercados globales con mercancías a precios dumping por la mano de obra barata que tenía. Hoy sus costos son muy diferentes y sufre de una guerra arancelaria con Estados Unidos.