Perspectivas de la economía de EU para 2020
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Perspectivas de la economía de EU para 2020

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Perspectivas de la economía de EU para 2020

09/12/2019
columnista
Ernesto O'Farrill
Perspectiva Bursamétrica

El desempeño de la economía de Estados Unidos tiene un impacto global. El 2020 es un año de elecciones presidenciales en Estados Unidos. El hecho de que uno de los candidatos sea el presidente Trump, y que los demócratas ya han iniciado un proceso de impeachment, hace que existan diversos riesgos para la economía americana y para todo el mundo.

En la medida en que Trump pierda popularidad en las encuestas, en esa medida podemos esperar anuncios de medidas radicales contra México, contra el comercio mundial, y contra los visibles enemigos de Estados Unidos bajo la óptica Trumpista.

La economía de EU acumula una década ininterrumpida de crecimiento. El PIB americano está creciendo a un ritmo de 2.1 por ciento anual. Los últimos datos de empleo nos muestran una situación de pleno empleo, con una tasa de desempleo de 3.5 por ciento, mínimo no visto desde 1969. Los salarios están creciendo a una tasa de 3.1 por ciento anual. Sin embargo, la guerra comercial emprendida por Trump contra el mundo le ha pegado severamente a la manufactura que ha perdido drásticamente su competitividad. Los insumos importados ahora con aranceles implican un incremento de sus costos. Los aranceles impuestos por los países afectados a las exportaciones estadounidenses los han sacado del mercado. Los indicadores marcan contracción en la producción. La capacidad ociosa es muy superior al promedio histórico. La inversión de las empresas esta cayendo, y la presión salarial disminuyendo.

El desenlace de las negociaciones comerciales con China es crucial. La contracción en la industria puede expandirse y contagiar al resto de la economía.

Otro factor importante a considerar es el enorme déficit fiscal que supera el billón de dólares anuales, lo que implica que la deuda del gobierno americano crece en ese monto anualmente. La pregunta es si siempre habrán los suficientes inversionistas en el mundo para adquirir los bonos del Tesoro que se tienen que emitir para financiar este déficit a las bajas tasas que prevalecen en este momento por la política monetaria expansiva.

Como resultado del fuerte crecimiento económico, el déficit comercial es alto. A pesar de las políticas proteccionistas, y los aranceles impuestos al mundo.

Lo más sorprendente es el comportamiento de la inflación, que en lugar de subir, ha vuelto a disminuir, a niveles del 1.7 por ciento anual. En el comunicado de la última reunión del Comité Nacional de Mercado Abierto, se deja ver la posibilidad de que la Fed mantenga quietas las tasas de interés por varios meses.

Crecimientos económicos altos, impuestos bajos, tasas de interés bajas y elevada disposición de crédito, son los factores ideales para un buen desempeño de los mercados accionarios. Las bolsas americanas han tenido un año con rendimientos superiores a 20 por ciento. A diferencia de otras épocas de rallys alcistas, no puede afirmarse que las bolsas se encuentren en una fase de fiebre especulativa.

Elevado crédito corporativo: Las grandes empresas han aprovechado estos 10 años de tasas históricamente bajas, y han incrementado sus niveles de apalancamiento. Es difícil poder estimar con precisión que tan expuestos están al riesgo de alza en las tasas de interés futuras.

En Bursamétrica pensamos que la economía va a entrar en una fase de recesión hacia finales de 2020. Existen muchas razones para ello. Como reflejo de esto, ya hemos visto en tres fases distintas el fenómeno de la curva de rendimientos de los bonos del Tesoro invertida. Es decir, que se pague más a tres meses que a 10 años. En un 95 por ciento de los casos, este fenómeno antecede a una recesión, 12 meses antes. La contracción de la inversión y los efectos del proteccionismo comercial son otros elementos importantes que tendrán sus efectos negativos más adelante. No creemos que el PIB de todo el año llegue a ser negativo. Lo ubicamos cerca del 1 por ciento anual positivo.

Por otro lado, tenemos varias razones por las cuales pensamos que la recesión va a ser ligera y relativamente corta. Muy diferente a la pasada crisis hipotecaria. Lo que prevemos es más bien un respiro natural del ciclo, inducido por el proteccionismo comercial. Pero el alcance de esta fase recesiva le va pegar a la economía mexicana en 2020 y en 2021. De repente se escucha por ahí la necesidad de que México implemente una política contracíclica. Yo personalmente no estoy de acuerdo. No tenemos margen de maniobra. Creo que lo único que se necesita es recuperar la confianza de los inversionistas.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.