Perspectiva Bursamétrica

¿Por qué los mercados globales volvieron a la euforia?

Las expectativas del mercado en general se movieron a la posibilidad de que la primera reducción de tasas de la Fed podría darse en el último trimestre de este año.

En las últimas jornadas, los mercados financieros internacionales han vuelto a observar una gran euforia. Nuevamente tenemos récords históricos en los precios de distintas clases de activos. Se confirma así lo que ya le hemos manifestado en este espacio. Nos encontramos en una megaburbuja global.

En metales, el precio de la plata alcanzó la semana pasada el máximo histórico no visto desde hace más de trece años, en 31.86 dólares por onza. El precio del oro alcanzó 2 mil 427 dólares la onza, nuevo récord de todos los tiempos. El precio del cobre, 5.10 dólares la libra, cerca del máximo histórico de marzo del 2022.

En los índices bursátiles, el S&P 500 de la Bolsa de Nueva York alcanzó el viernes un nuevo máximo histórico, al rebasar los 5 mil 300 puntos. El Índice Nasdaq 100, en 18 mil 669.5 puntos alcanzados el pasado 16 de mayo, rompe récord histórico. El Índice Nikkei alcanzó 41 mil 087.25 puntos el pasado 22 de marzo, se ajustó y ahora vuelve a subir por arriba de los 38 mil puntos, que era el máximo histórico de las últimas tres décadas. Máximos históricos también registran las bolsas del Reino Unido en el Financial Times 100 acciones, el Dax alemán o el Cac Francés. La Bolsa de México, arriba de los 57 mil puntos, intenta superar los 58 mil 227.84 del 5 de abril a unos días de las elecciones presidenciales.

El bitcoin que llegó a tocar 73 mil 621.5 dólares el pasado 13 de marzo, se ajustó semanas después a 60 mil 500 dólares y ahora vuelve a subir a 66 mil 300 dólares.

El peso mexicano, que había alcanzado máximos históricos recientes en 16.40 pesos por dólar, bajó a 17.40 pesos hace unas semanas y ahora vuelve a registrar 16.60 pesos por dólar, como no importando el álgido clima electoral.

El rendimiento de los Bonos del Tesoro a 10 años bajó su rendimiento a vencimiento a 4.30 por ciento, lo que implica que el precio de los bonos subió. La medida de volatilidad y riesgo preferida de los mercados, el VIX, bajó a 11.9 unidades, lo que no se veía desde diciembre pasado.

Toda esta batería de datos es para confirmar que estamos en un rally global de activos. No es solo en acciones, divisas, criptomonedas o metales.

Uno de los factores coyunturales que influyeron el viernes pasado fue el reporte de la inflación al consumidor en los Estados Unidos. El Índice subyacente de abril aumentó 0.3 por ciento, con lo que la inflación últimos doce meses bajó de 3.7 por ciento a 3.6 por ciento; baja que no se veía en el último semestre. Con esto, las expectativas del mercado en general se movieron a la posibilidad de que la primera reducción de tasas que podría decretar el Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed en el objetivo de la Tasa de Fondos Federales podría darse en el último trimestre de este año.

Pero si somos objetivos, una inflación del 0.3 por ciento mensual equivale al 3.66 por ciento anual, lo que todavía está muy lejos de la meta de inflación de la Fed, que es del 2 por ciento. Es decir, los mercados han estado sobrerreaccionando optimistamente a los datos económicos.

La principal causa de esta sobrevaloración global de activos es el exceso de liquidez global y el exacerbado gasto fiscal electorero que hay en 70 países que este año tienen elecciones presidenciales. Hay que recordar que en la última reunión del Comité Federal de Mercado Abierto se decidió reducir el monto al que la Reserva Federal está recogiendo dinero del que se inyectó en exceso en el 2020 ante la pandemia.

El ritmo al que se estaba contrayendo la oferta monetaria, o reduciendo el balance de la Fed, era a un ritmo de 95 mil millones de dólares mensuales, lo que daba un importe de 1.1 billones de dólares al año (trillions en inglés). La decisión reciente recorta la contracción de la liquidez a solo 60 mil millones de dólares (0.72 billones de dólares anuales). La razón de por qué la Fed hace esto, es para evitar más quiebras masivas de bancos ante tasas de interés altas por más tiempo.

Es probable que este rally alcista continúe por algún tiempo hasta que el Banco de la Reserva decida incrementar el ritmo de contracción de la oferta monetaria. Ya hemos advertido de las consecuencias de un futuro ajuste en los mercados. Conforme más se sobrevaloren los activos, más importante e impactante será el impacto en la economía real.

Por lo pronto, el peso mexicano puede seguir tendiendo a fortalecerse en alrededor de 16.50 pesos por dólar. Sin embargo, los resultados electorales, y la manera en que estos puedan digerirse por el gobierno y la sociedad puede generar volatilidad particular en nuestra moneda.

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