Coordenadas

La inflación ya no es tema

Independientemente de qué factores internacionales se hayan conjugado para incidir en el bajo crecimiento de los precios, el resultado final es que la inflación hoy está bajo control.

Cuando arrancó 2019, el consenso de los expertos, reportado en la encuesta de especialistas del Banxico, era que la inflación terminaría en 2019 en 3.85 por ciento.

Ayer, el Inegi reportó que, en la primera quincena de septiembre, la tasa anual de inflación fue de 2.99 por ciento.

Este nivel es el más bajo de los últimos tres años. Y la inflación de la primera quincena de septiembre, que fue de 0.17 por ciento, resultó la más baja para un periodo similar desde que se calculan cifras quincenales, hace poco más de 20 años.

Sin duda hay sorpresa. No se esperaba una reducción del ritmo inflacionario de esta magnitud, lo que va a permitir que el poder adquisitivo de los salarios reales aumente.

Los datos revelados por el Inegi, me parece que van a dar pertinencia a la discusión respecto a si reducir las tasas de referencia del Banxico en medio punto el día de mañana.

Uno de los factores que ha conducido a que la inflación sea tan baja, es el estancamiento de la actividad económica.

Las presiones sobre los precios al consumidor normalmente surgen de dos fuentes: 1) la demanda, cuando la oferta no puede satisfacerla y, 2) los costos, cuando existen presiones estructurales, al margen de cómo esté la demanda.

En las circunstancias actuales, desde luego que pueden eliminarse las presiones sobre los precios derivadas de la demanda. Una economía que está estancada, con crecimiento cero, no genera presiones de demanda. El Banco Central utiliza un término muy descriptivo: holgura.

En materia de demanda, la economía tiene mucho espacio que permite que el crecimiento de los precios sea marginal.

Del lado de los costos, en el pasado, los factores que más influyeron para presionar los precios al consumidor fueron los energéticos o bien los precios de los productos agropecuarios.

Respecto a la primera quincena de septiembre de 2018, los precios de los energéticos bajaron en -2.89 por ciento. En el caso de los productos agropecuarios, el incremento anual es de apenas 2.45 por ciento.

En la formación de precios en México hemos corrido con suerte, hasta ahora.

Los factores internacionales que en otros casos habían influido negativamente en temas como precios de los energéticos o precios agropecuarios o en general de materias primas, han sido muy favorables hasta ahora.

Incluso, pese al incremento en los precios del petróleo derivado del ataque a Arabia Saudita, el precio del petróleo hoy está 17 por ciento por abajo del prevaleciente hace 12 meses.

En el caso de los precios agropecuarios, por ejemplo, el precio internacional del maíz está hoy 5 por ciento por abajo del nivel de hace un año; en el caso del trigo, la caída es de 17 por ciento; en el caso del ganado vacuno, el retroceso es de 7.7 por ciento.

Independientemente de qué factores internacionales se hayan conjugado para incidir en el bajo crecimiento de los precios, el resultado final es que la inflación hoy está bajo control.

Hace un par de días le comentamos en este espacio que, aunque el consenso señalaba una reducción de un cuarto de punto en las tasas, en la reunión de mañana del Banxico, creo que, con los datos más recientes, se puede perfilar más bien una reducción de medio punto, como lo sugerimos aquí el lunes pasado.

Veremos qué dicen en el Banxico.

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