Coordenadas

A seis años de soltar al ‘tigre’

Claudia Sheinbaum ha tratado de construir una imagen más amigable para el sector empresarial, aunque no siempre lo ha logrado.

Hace seis años, como ya ha sido usual, estuvieron en la Convención de la Asociación de Bancos de México (ABM) los candidatos a la presidencia de la República.

Hoy estarán nuevamente las candidatas y el candidato, en una de las pocas ocasiones en las que participan en un foro público, solo con algunos minutos de diferencia en sus presentaciones.

No habrá debate directamente, pero la audiencia podrá contrastar de manera inmediata los puntos de vista de cada candidata y candidato.

Además, es tradicional que haya diálogo y que el moderador, Leonardo Curzio, cuestione a cada candidato.

Precisamente, a partir de un cuestionamiento del moderador, hace seis años, Andrés Manuel López Obrador, invocó la metáfora del ‘tigre’, y dijo que si había fraude en aquellas elecciones se iba a soltar el tigre y que él no iba a ser quien lo amarrara.

Posteriormente, precisó que él nunca había aludido a la violencia, pero la frase allí quedó.

En marzo de 2018, cuando se realizó la Convención Bancaria de aquel año, López Obrador llevaba una amplia ventaja en las encuestas y sin duda era ya el favorito para ganar los comicios que se efectuaron en julio.

Sin embargo, en el ‘aplausómetro’ que se hace presente cuando los candidatos acuden a la Convención, AMLO quedó en un claro tercer lugar.

Fue evidente que no era el candidato favorito de los banqueros y muchos de ellos no esperaban un triunfo arrollador como el que obtuvo.

Hay analogías y diferencias en la circunstancia del presente respecto a la de hace seis años.

Como entonces, también hay una candidata que es claramente la favorita: Claudia Sheinbaum. Y, como hace seis años, probablemente no sea la preferida por los banqueros, que mayoritariamente parecieran inclinarse por Xóchitl Gálvez.

Sin embargo, hay diferencias entre los dos momentos.

Sheinbaum no ha tenido los desplantes que López Obrador tuvo hace seis años, y ha tratado de construir una imagen más amigable para el sector empresarial, aunque no siempre lo ha logrado.

AMLO lo tenía más fácil, como frecuentemente ocurre con los candidatos opositores, que no tienen que defender acciones de gobierno sino apuntan sus baterías a la crítica.

Sheinbaum tiene que defender al gobierno actual (aunque no haya formado parte de él) y también tiene que diferenciarse de éste. Estar en esa delgada línea es complejo.

No sabemos si en las participaciones de las candidatas el día de hoy se presenten dichos que influyan en la campaña. Pienso que no, pero no se puede descartar una sorpresa.

Ambas tienen su libreto definido.

Sheinbaum va a argumentar a favor de la estabilidad financiera, la austeridad y la autonomía del Banxico. Va a hablar de transición energética y de la importancia de la inversión privada. No creo que vaya a proponer nada que asuste a los banqueros. Y desde luego no se invocará a ningún tigre.

Xóchitl va a hablar de la destrucción económica y social que este gobierno ha producido, en ámbitos como salud, seguridad y educación.

Ambas van a hablar del nearshoring y de la importancia de que México lo aproveche.

Ninguna va a dedicarle más tiempo al tema del origen de los recursos que habrían de financiar su gobierno y tampoco se referirán al ajuste fiscal propuesto por las autoridades de Hacienda para el próximo año.

Se me olvidaba, también va a estar Máynez. Con él no se va a vaciar el auditorio, por cortesía, pero es evidente que cada vez más personas saben que se trata de un candidato testimonial. La competencia es entre las dos candidatas que hoy van a presentarse en el foro de los banqueros.

Y afortunadamente todo indica que en esta ocasión no se invocarán fieras.

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