Coordenadas

La batalla por la agenda pública

Un primer éxito que logró la coalición de partidos y organismos de la sociedad civil es que la agenda pública se desplazara.

El día de hoy concluye el plazo para que los aspirantes a encabezar el frente opositor se registren.

Más allá de lo que resulte de todo este proceso, un primer éxito que logró esta coalición de partidos y organismos de la sociedad civil es que la agenda pública se desplazara.

Ni la conferencia mañanera del presidente López Obrador ni las expresiones de las llamadas ‘corcholatas’ monopolizaron ya la conversación pública como lo habían hecho durante meses.

Quizás por primera vez en todo el sexenio, la agenda pública de los últimos días tuvo mayor atención para las acciones y expresiones de la oposición.

Queda la duda de si se trata solo de una circunstancia transitoria asociada específicamente a la definición del método, así como al arranque del proceso de registro de los aspirantes, o bien si vamos a ver a partir de ahora un cambio en el que los personajes de la oposición serán los que manejen la batuta.

A partir de los próximos días, quienes finalmente se hayan registrado deberán comenzar el proceso para buscar las firmas que los respalden y eventualmente tratar de llegar a la siguiente etapa de este proceso.

Será esa una labor que va a requerir más trabajo del llamado ‘de tierra’, es decir, más visitas a diferentes lugares, trabajo de organización de sus equipos y actividades de proselitismo que no atraerán la atención de la misma manera que lo ocurrido en las últimas semanas.

Pero, del otro lado, los aspirantes de Morena también están teniendo dificultades para realizar actividades que sean suficientemente atractivas y significativas para conseguir marcar la pauta de las conversaciones ciudadanas.

Al no estar organizando debates abiertos entre ellos sino exclusivamente recorridos y visitas en el país, sus campañas se están volviendo rutinarias, incluso aunque hagan grandes concentraciones de simpatizantes.

Peor aún, lo que ha resultado más llamativo recientemente son las críticas que ellos mismos han hecho al proceso, como la advertencia de Marcelo Ebrard respecto a la posibilidad de salir de la competencia si le hacen “chicanadas”, o los cuestionamientos de Monreal respecto a la falsedad de los reportes que lo hacen aparecer como el que más ha gastado.

Al margen de los jaleos entre las corcholatas, el reto para la oposición será evitar que las mañaneras vuelvan a marcar la pauta ante el vacío que se va a dar en lo que resta del mes de julio y quizá durante una parte agosto, pues el primer foro que se organizará será hasta el 10 de agosto.

El presidente López Obrador lo sabe y seguramente buscará la forma de conseguir que su palabra siga teniendo una alta incidencia en la opinión pública, por lo que no dudo que tenga preparado abundante parque para las siguientes semanas.

No descarte, sin embargo, que lo que empiece a atraer más y más la atención sea el debate respecto a la legalidad de estos procesos.

Ya en las últimas dos semanas la discusión comenzó tanto en el INE como en el Tribunal Electoral, pero podría irrumpir con mayor fuerza si los consejeros y magistrados deciden finalmente que la ley sí es la ley, y que deben hacer que se cumpla.

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