¿SAT vs. atuneros?
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¿SAT vs. atuneros?

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¿SAT vs. atuneros?

08/04/2019
Actualización 08/04/2019 - 11:52

El título de esta columna sugiere un conflicto entre la autoridad fiscal y los empresarios que capturan y procesan atún en costas mexicanas o en espacios internacionales. En estricto sentido no hay tal conflicto... aún.

Aún no porque los empresarios del ramo sostienen que la relación con la autoridad fiscal es buena, que el intercambio de ideas es fluida y que un 'atorón' que está presente hoy entre las partes pudiera resolverse sólo con la voluntad del Sistema de Administración Tributaria.

Cosa que pudiera suceder en cualquier momento... o no suceder.

Vamos desde el principio. Acosados por el proteccionismo estadounidense, por la lupa internacional que les observa detenidamente, la industria de aprovechamiento del atún, sus empresarios mexicanos, no necesitan más problemas que ese. Padecen de serias desventajas frente a su competencia internacional.

Cito una: la diferencia en el precio del diésel. En Estados Unidos el precio del diésel es de 9.50 pesos litro aproximadamente. En México es de 18 pesos litro. ¿Y eso qué? Qué los barcos atuneros, por ejemplo, pueden llegar a necesitar hasta 700 mil litros de diésel antes de hacerse a la mar.

Hacerlo con el diésel adquirido en México implica pagar 12 millones 600 mil pesos en el ejemplo. Haberlo llenado en Estados Unidos implica haber pagado 6 millones 650 mil pesos mexicanos. La diferencia juega en contra de la competitividad en precio de la empresa mexicana.

Este es uno de los puntos. Otro pudiera ser el que la flota atunera mexicana es de las más observadas del mundo por aquello de la matanza incidental del delfín. Ejercer un liderazgo a nivel mundial en ese sentido tiene un costo también. El contar con los certificados más exigentes en la captura del atún representa un elemento ineludible que inicialmente le resta competitividad aunque a los ojos del consumidor con conciencia ecológica es un certificado que determina la compra y suma al final.

Pero lo que pudiera ser un elemento muy importante que juega en contra de los resultados finales de nuestra flota atunera es el relativo a la retención y en su momento el regreso de un IVA que es de los empresarios atuneros y que en ocasiones tarda hasta MÁS DE 12 MESES Y NO ES POCO COMÚN QUE TARDE HASTA 18 MESES EN SERLES REGRESADO.

Aseguran los industriales del ramo y representados ante el CNA que es muy importante que pudieran ejercerse dos acciones: regresárseles el IVA a favor de manera expedita y otra aplicarles el IVA al 50 por ciento.

Cualquiera de las dos opciones, o las dos en el mejor de los casos, contribuiría a que las empresas mexicanas pudieran incrementar la inversión, generar más empleo, enriquecer su oferta en el mercado, aumentar la calidad de sus productos e incluso atender la posibilidad de ganar mercado en lo internacional.

O incluso contribuir a que la cultura de la ingesta de proteína del mar se incrementara en México. Es increíble que con diez mil kilómetros de litoral tenga nuestro país un nivel de consumo de pescados y mariscos tan pobres como los actuales.

En México, por ejemplo, el consumo de atún, medida en latas, es de nueve unidades al año; ni siquiera una por mes. En Estados Unidos el consumo de latas de atún es de 12 por año y de 20 si se trata del promedio para el consumidor Europeo.

No se entiende por qué los gobiernos federales poco han hecho en el pasado para incrementar el consumo de producto del mar o favorecer a la industria que en otras latitudes recibe ciertos beneficios que favorece el consumo de los productos que obtiene.

Lo hace Estados Unidos, lo hace Europa y lo hace China. Pero, dicen los industriales, en México no aplica y quizá por ello y solo en parte quizá, el consumo de productos del mar esté tan subejercido.

Si tomamos en cuenta a la Zona Económica Exclusiva, el territorio nacional bajo el mar es dos veces superior al territorio seco. Y mire lo que son las cosas: el 70 por ciento de la captura de atún se hace en aguas internacionales.

Tres marcas mexicanas, en síntesis, se debaten un mercado de 700 millones de dólares precio anaquel.

Los empresarios esperan conseguir acuerdos con la autoridad para que al menos lo referente al regreso del IVA pueda ser posible: normar y respetar los plazos de retorno del impuesto a favor.

Si no fuera así que se marque el producto con un 50 por ciento de IVA respecto al común de cobro.

Otros, fuera de esa rama industrial, afirman que eso no será posible con AMLO, como tampoco lo fue posible con los tres presidentes anteriores.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.