La 4T no piensa en emprendedores, piensa en empleados
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La 4T no piensa en emprendedores, piensa en empleados

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La 4T no piensa en emprendedores, piensa en empleados

15/02/2019

Intentar que los jóvenes mexicanos adquieran alguna experiencia laboral y que para que no se alíen a negocios informales e ilegales, criminales, se les ofrezca un "apoyo económico", no es malo. Pero si es lo único que se les ofrece, el asunto adquiere otro matiz.

Sobre todo porque se da la espalda a la inquietud emprendedora que en algunos muchachos es inexistente o casi, pero en otros está latente y en varios casos a flor de piel.

Y si digo esto es porque UNIVERSO PYME se enteró de una iniciativa que me parece muy relevante porque pudiera significar abrir la puerta a que algunos emprendedores puedan canalizar su "salario" de apoyo Federal a concretar sueños emprendedores en un micro negocio que inicialmente pudiera tener funciones de sobrevivencia elemental pero con la opción de crecer en algunos casos.

El asunto fue propuesto por la incubadora de alto impacto iLAB que encabeza VÍCTOR MOCTEZUMA y de la que hemos escrito en varias ocasiones sobre todo refiriendo varios de sus casos de éxito más relevantes.

Víctor, se ha reunido con las autoridades responsables del programa de JÓVENES CONSTRUYENDO EL FUTURO para plantear que esa "beca" Federal puede ser planteada para que los jóvenes cursen un taller y lleven adelante una metodología desarrollada por la incubadora que es capaz de llegar a un proyecto de negocio con buenos fundamentos de ser desarrollado exitosamente.

La idea es más ambiciosa que la capacitación de jóvenes en lo personal. Puede intentarse que esta, digamos, primera generación de jóvenes capacitados pueda posteriormente dirigirse a su localidad, a su estado y ejercer la réplica del curso, a otros muchachos de tal manera que un "incubado" con esta metodología puede dar a 10-12 emprendedores con una idea de negocio bien aterrizada.

Usted puede creer que el asunto no puede hacerse. iLAB ha sido capaz de obtener en casi 5 años más de 12O PROYECTOS EMPRESARIALES DE INNOVACIÓN de los cuales han surgido 80 patentes o modelos de utilidad. Más en el iLAB que en muchas Universidades del país.

La gestión realizada por iLAB no ha sido ni aceptada ni rechazada pero la lógica más elemental, y espero estar profundamente equivocado, es que la 4T tiene clara la intención de que los jóvenes se capaciten para ser empleados y que el empujón que les da el Gobierno Federal va en ese sentido y no en otro.

Como en otros rubros, como en otros sectores, la política pública está circunscrita a lineamientos que, claramente puede comprobarse, han sido ya superados por muchas naciones en el mundo.

Ahí está el caso de la posición de funcionarios de CONACYT. Inconcebiblemente se cree necesario que los muchachos en México se mantengan en el país y trasladen sus conocimientos adquiridos en centros educativos mexicanos en México y que no salgan para que no se corra el riesgo de que ya no regresen y su conocimiento sea aprovechado por empresas extranjeras.

Ese no es el problema. El problema es que no hay incentivos para que estos muchachos regresen a aplicar en su país los conocimientos adquiridos. Hace tres años reportamos el caso de una muchacha que adquirió en Alemania un doctorado en cuestiones de procesamiento de basura y aprovechamiento integral de los desechos. Luego de cursar más de cuatro años estudios en las mejores universidades Germanas regresó a su país y lo único que recibió fue condenas por estar "SOBRECALIFICADA" para el puesto y quien se atrevió a darle un trabajo le ofrecía menos de 10 mil pesos mensuales de salario.

Resultado: la muchacha mexicana vive en Alemania con un sueldo muy superior acorde con sus conocimientos y sirviendo a comunidades alemanas.

Si pensamos chiquito, tendremos resultados equivalentes. Ojalá la 4T se atreva a pensar en grande en sus políticas de apoyo a la juventud mexicana.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.