“El mago maravilla”
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“El mago maravilla”

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“El mago maravilla”

24/09/2018
Actualización 24/09/2018 - 13:00

La “cuarta transformación” es un empedrado de subida pronunciada.

En ese reto, el futuro secretario de Agricultura, Ing. Víctor Villalobos aspira aplicar un exitoso giro de 180 grados a la política pública en el campo y conseguir lo que los anteriores sexenios nunca procuraron.

La “cuarta transformación” aspira a acercar al país a la autosuficiencia alimentaria sobre todo en los granos y cereales básicos como maíz, frijol, trigo harinero y arroz, y en el camino comprometen garantizar que para estos cultivos habrá fertilizantes suficientes y a precios accesibles.

Si lo consigue en menos de cinco años Villalobos debe ser considerado como “El Mago Maravilla” sin lugar a dudas y sin varita.

Conoce el experimentado grupo de especialistas que habrán de acompañarle en el viaje administrativo federal que 38 por ciento de la tierra cultivable en nuestro territorio no recibe fertilizantes, que el 74 por ciento de la agricultura es de temporal y de riego solamente el 26 por ciento.

Además México importa casi el 60 por ciento de los fertilizantes (cuatro millones de toneladas anuales aproximadamente) que el campo necesita. El valor anual del mercado de fertilizantes se estima en aproximadamente dos mil 200 mdd o aproximadamente 44 mil mdp.

El modelo tecnológico por el que se ha dejado llevar el campo mexicano se basa en el uso de agroquímicos que además de ser caros provocan una progresiva pérdida de la fertilidad de la tierra.

La tierra ha perdido progresivamente esa capacidad. Los suelos están sobremineralizados luego de 60 años de recibir químicos, que por cierto, también contaminan los acuíferos.

Recobrar la capacidad productiva de la tierra implica romper progresivamente con ese modelo tecnológico y orientarnos hacia productos sustentables. Será más barato fertilizar y la tierra incrementará progresivamente su capacidad productiva.

En un contexto en el que año con año se requiere de mayores importaciones de urea que en la última década han incrementado 47 por ciento y que en valor han aumentado 122 por ciento.

Productos de fertilización sustentables hay en México y se han desarrollado en el país con el concurso de instituciones solventes y de prestigio mundial. Ahí están los talentos mexicanos tanto en el Colegio de Posgraduados como en el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias, INIFAP, en la iniciativa privada del sector que también ha investigado y desarrollado alternativas sustentables.

En esos desarrollos tecnológicos ha participado incluso recurso público respaldado por el Conacyt pero... pero... Pero siempre han podido más los fanático$ de los agroquímico$.

Productos y alternativas sustentables hay suficientes. Tomemos el caso de un producto de una empresa mexicana de pequeñas dimensiones que consiguió llegar a desarrollar fertilizantes: AGSKILL, un producto derivado de capitales privados nacionales y en 2015 recibió el aval del INIFAP que constató la eficiencia de la propuesta fertilizante.

Desarrollada en 2014 y luego de que se avalara científicamente su eficiencia en Morelos, en 2017 AGSKILL recibió recursos del Conacyt para mantener el avance de la propuesta que combina la zeolita (un mineral conductor del que hay minas suficientes en México) con potasio, fósforo, azufre y nitrógeno más materia orgánica de distinta naturaleza dependiendo del cultivo al que vaya dirigido el fertilizante. En algunas variantes se adicionan polímeros que agregan humedad a la tierra.

La propuesta ya está lista para arrancar inicialmente en cultivos como el sorgo y el maíz tanto en Morelos como en Puebla hasta alcanzar Guerrero. El plan contempla en cuatro estados fertilizar mil 630 hectáreas y demostrar entonces sus virtudes.

La propuesta es ir avanzando conforme se adquiera la experiencia positiva en los primeros estados del país, claro si es que la nueva administración no es proclive al modelo tecnológico que ciertamente no ha funcionado al menos en la mitad del territorio nacional que vive con retraso tecnológico.

Porque si Villalobos cuenta con las dos empresas que compró Pemex (Grupo Fertinal y Agronitrogenados) y que eran chatarras a un sobreprecio ridículo y cínico de casi 500 mdd, bajo la promesa incumplida de que México rompería la dependencia en la importación de fertilizantes, déjeme decirle que especialistas afirman que de comprar el 58 por ciento de nuestras necesidades vamos hacia la importación del 70 por ciento.

Digo... Por si en ellas está pensando.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.