De la criptomoneda mexicana
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De la criptomoneda mexicana

02/02/2018
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criptomoneda mexicana
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El pasado lunes escribimos de una criptomoneda creada por mexicanos, que fue lanzada en 2017 y que opera en tres países de América Latina al momento: Bolivia, Ecuador y México. Se trata de un negocio iniciado por mexicanos vinculados a una empresa de productos de la familia de complementos alimenticios. De hecho, una extensa red de distribuidores de esta gama de suplementos o complementos facilitó la idea de crear esta 'moneda'.

Los distribuidores y consumidores de esta cadena, así como beneficiarios de financiamientos de una Sofom, que tuvo vertientes en naciones de América Latina, encuentran sencillo operar con este recurso.

Recuerdo algunos renglones de la columna del lunes anterior: "En 2017, cuando de hecho comenzó a operarse de manera experimental la BXP chip coin estaba valorada en 30 centavos de dólar. El pasado jueves la cotización era de 1.10 dólares. El pico de la cotización se vivió en octubre de 2017 cuando alcanzó la equivalencia a 1.42 dólares por unidad.

BXP chip coin ya opera. La red de venta y distribución de 42 suplementos alimenticios de Héctor Riveros ya compra y vende esos productos usando la criptomoneda, pero los socios del creador insisten en sostener una plática tanto con autoridades hacendarias como con el Banco de México para que no se piense que la iniciativa se va a prestar para lavado de dinero o a fraudes.

Pero antes parece que Héctor estaría dispuesto a recibir el respaldo de un empresario ya vinculado con sistemas de pago modernos y orientados a la base de la pirámide empresarial. Al menos el pasado jueves iniciaron formal intento de asociarse y la red de mercadotecnia digital del posible (o 'virtual' socio de Riveros) estaría ya iniciando la tarea de lanzar a consumidores una campaña para sensibilizar a compradores de lo que es y de las ventajas que tiene el uso de esa moneda virtual.

Si usted está interesado en el tema pudiera referirse a la columna del inicio de la semana, pero también la que pudiera ser publicada la siguiente a raíz de una opinión de un joven mexicano quien extendió al columnista argumentaciones técnicas que denotan conocimiento del tema y disentimiento respecto a lo que es BXP chip coin.

Manuel Flores (@manuelfr51) expresó directamente su opinión en el sentido de que el proyecto que encabeza Héctor Riveros no es en realidad una moneda virtual sino un token, una representación de transferencia de valor en la red Ethereum, lo que se puede hacer en segundos con plantillas y no se mina nada después".

Ciertamente el asunto exige de nuestra parte escuchar y publicar las argumentaciones que no coinciden con los detalles publicados antes y que enriquecen la dinámica y entendimiento de nuevas formas de pago e instrumentos que algunos consideran 'monedas virtuales' y otros commodities, unos esquemas alternos al sistema internacional de divisas y otros simples mecanismos de evasión de responsabilidades o mecanismos para lavar dinero.

Ni los banqueros centrales se ponen de acuerdo. Mientras algunos ven a las criptomonedas con interés e incluso conceden espacios de innovación a las iniciativas, otros simplemente desechan la posibilidad de analizar el tema.

Lo cierto es que parece deseable una suerte de reglamentación básica que permita evitar que incautos que buscan rápido enriquecimiento sean sorprendidos por iniciativas que no son soportadas con seriedad en el terreno de las criptomonedas.

Ya llega el momento de que pequeñas empresas puedan tener la tentación de aceptar esta forma de pago sin que sepan con certeza si las iniciativas con las que se desarrollan son serias o carecen de esa característica.

Twitter: @ETORREBLANCAJ

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Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.