'Shazam!': Quisiera ser un superhéroe
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

'Shazam!': Quisiera ser un superhéroe

COMPARTIR

···

'Shazam!': Quisiera ser un superhéroe

12/04/2019

Shazam!, dirigida por David F. Sandberg, parte de un concepto irresistible: imaginen la trama de Big, pero en este caso el niño se transforma en un adulto que es también un superhéroe. Shazam! hurta prácticamente toda la historia de aquella comedia de los 80, salvo el romance central entre Tom Hanks y Elizabeth Perkins. El hurto es descarado y consciente, tanto así que Shazam y Thaddeus Sivana (Mark Strong), el villano de la cinta, se enfrentan en una juguetería con un enorme piano para los pies a ras de piso, idéntico al que Hanks tocó junto a Robert Loggia en la escena más famosa de Big. El robo es descarado y consciente, sí, pero también muy efectivo. Shazam! es la película de superhéroes más disfrutable que ha hecho DC Comics.

Parte del éxito se debe a Zachary Levi, el actor que interpreta a Shazam, el álter ego adulto y superpoderoso de Billy Batson (Asher Angel). Levi, mejor conocido como el protagonista de la serie Chuck, no tiene las herramientas dramáticas de Hanks, pero sí su habilidad cómica, aunque en un registro más burdo. Levi funciona porque el propósito de Shazam! es, ante todo, hacer reír a la audiencia, burlándose de los clichés del género (hay un momento muy simpático en el que el superhéroe titular es incapaz de oír el típico discurso malvado de Thaddeus a la mitad de la batalla final). Levi no intenta replicar los gestos o siquiera la forma de hablar de Angel, y ese quizás sea el único desatino, aunque la culpa sea más del joven actor por no amoldarse a la chusca interpretación que Levi hace de un adolescente.

A pesar de su ligereza, Shazam! tiene el arrojo –extraño en una película así– de tener villanos aterradores. Thaddeus está acompañado de siete demonios (no me pidan que les explique) y todos gozan de un diseño grotesco, similar en textura a los memorables perros infernales de Ghostbusters y otras criaturas del cine gringo de los 80 (no es casualidad que John Glover, uno de los malos principales de Gremlins 2, sea el padre de Thaddeus). La apariencia de los villanos ayuda a que la cinta tenga un aura de peligro, también difícil de hallar en películas como esta.

Ágil y bien escrita, Shazam! es una agradable sorpresa.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.