Los ganones de la megacompra consolidada del IMSS
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Los ganones de la megacompra consolidada del IMSS

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Los ganones de la megacompra consolidada del IMSS

11/12/2018
Actualización 11/12/2018 - 10:27

Vamos a ver de qué está hecho el Instituto Mexicano del Seguro Social en esto de la era de la cuarta transformación.

Hoy, Germán Martínez deberá levantarle la mano a los ganadores de la madre de los cuatro eventos en que se dividió el proceso de compras consolidadas de medicamentos que habrán de surtirse en el 2019.

Nos referimos a la licitación pública internacional E-45, en la que se jugaron casi mil millones de unidades, distribuidas en 53 partidas por un monto de aproximadamente 23 mil 260 millones de pesos.

Decimos, a ver de qué están hechos los que llegan, porque en la presentación de ofertas, antes de que concluyera el gobierno de Enrique Peña, el IMSS, de Tuffic Miguel, abrió el camino a nueve empresas.

Fármacos Especializados, de José Antonio Pérez, presentó ofertas por 90 claves por un importe de 7 mil 532 millones de pesos; le siguió Dimesa, de Alejandro Álvarez, por 137 claves y 5 mil dos millones.

En tercer sitio figuró Grupo CPI, que preside Gerardo Morán, que va por 94 claves y una propuesta de 3 mil 54 millones de pesos; en cuarto, Maypo, de Carlos Arenas, tras 22 claves y un monto de 2 mil 99 millones.

En quinto lugar apunte a Ragar, que encabeza Ernesto Obregón, con 25 claves y un ofrecimiento de 891 millones; en sexto quedó ubicado PEGO, de Efrén Ocampo, por 33 claves y 876 millones de pesos.

En séptimo considere a Vitasanitas, de Alejandro Pérez Luna, que quiere una sola clave con un valor de 813 millones de pesos; en octavo Ralca, de Alberto Ramírez de Aguilar, con 17 claves por 766 millones.

Finalmente, incluya a Pentamed, que dirige Humberto Tello, que ofertó por 19 claves más y puso en la mesa una postura de 758 millones de pesos.

Vamos a ver si Martínez acepta las propuestas de estos grupos, a la sazón, los principales distribuidores históricos del IMSS.

UNA, O VARIAS MANOS, ya hicieron su negocio del año. Alrededor de 468 millones de dólares con los bonos del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM). Compraron a su valor más bajo, 74 centavos promedio, y ahora buscan venderlos al gobierno de Andrés Manuel López Obrador en cuando menos su valor original: 100. Estamos hablando de una utilidad de 26 por ciento, aproximadamente. En los corrillos financieros de Wall Street varios nombres empiezan a sonar. Uno el de David Martínez, conocido como 'el rey de los fondos buitre'. Fintech Advisory, su vehículo financiero, es experto en operaciones de este calado. El regiomontano es viejo conocido de Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia. No es ajeno al NAIM. ICA, a la que rescató de la quiebra y hoy es su principal accionista, es uno de los cinco contratistas grandes de Texcoco. En la SHCP, de Carlos Urzúa y Arturo Herrera, están atentos a sus pasos.

LAS PRIMERAS AGRACIADAS en el ramo petrolero con la cuarta transformación son tres multinacionales, dos, curiosamente, extranjeras. Son las que ya van firmes para ganar bajo adjudicación directa la construcción de la nueva refinería de Dos Bocas, Tabasco, cuya primera piedra colocó el domingo Andrés Manuel López Obrador. Apunte a la italiana ENI, que comanda Claudio Descalzi; la coreana Samsung, que capitanea Lee Kun-hee, e ICA-Fluor, de Bernardo Quintana. La obra arranca en marzo y costará 8 mil millones de dólares.

HABLANDO DE PEMEX, Luz María Zarza ya es la directora Jurídica. En octubre renunció a la Universidad Autónoma del Estado de México. Zarza se sacó la rifa del tigre. Por su escritorio pasarán todas las controversias legales que resulten de la cancelación de la reforma energética, amén de los contratos que su jefe, Octavio Romero, determine cancelar. Además, le dejan expedientes calientes como la demanda de Oro Negro, de Gonzalo Gil y José Antonio Cañedo, y el expediente Odebrecht y las denuncias contra Emilio Lozoya. Dicen que era la abogada de Eruviel Ávila.

A PROPÓSITO DE expedientes negros, el que le heredan a Andrés Manuel López Obrador es la debacle de Oceanografía. No pierda de vista al Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE). La desastrosa gestión de quiebra de Héctor Orozco, funcionario que siempre alardeó la protección de Luis Videgaray, derivó en el despido de 11 mil 500 empleados y la transformación de Ciudad del Carmen, Campeche, en una ciudad fantasma. Al SAE llega Rafael Espino, un duro auditor, socio de Juan José Paullada, ex Procurador Fiscal y cercanísimo a AMLO.

EL QUE LLEGÓ con la espada desenvainada es Juan Lozano. El exdirector de Pemex Fertilizantes en el gobierno de Enrique Peña Nieto, convertido ahora a director del Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI) en el régimen de Manuel López Obrador, despidió en menos de una semana a seis funcionarios: Marina Álvarez, Andrés López, Adrián Pérez Sandi, Fernando Arnulfo Portugal, Lorena Huitrón, Enrique Montaudón y Mónica Villela, esta última directora adjunta de Servicios de Apoyo. El punto es que Lozano no tiene nombramiento y ello sería ilegal.

AYER HUBO CONSEJO en la Afore Banorte Siglo XXI y se aceptó la propuesta de nombrar a Felipe Duarte como nuevo director de esa administradora de fondos para el retiro, la más grande del sistema. Duarte era director general adjunto de Infraestructura y Energía de Banorte. Sustituye a Juan Manuel Valle. Fue subsecretario de Transporte y de Economía con Felipe Calderón, donde coincidió con Germán Martínez, director del IMSS, que posee el 50 por ciento de esa Afore.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.