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Unir esfuerzos para lograr hambre cero en el mundo

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Unir esfuerzos para lograr hambre cero en el mundo

18/10/2018

El Día Mundial de la Alimentación es un buen momento para reflexionar sobre los desafíos que enfrentamos. Sólo en 2017, 821 millones de personas padecieron hambre crónica de acuerdo con datos del informe de la FAO ‘El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2018’; esto es, una de cada nueve personas está subalimentada.

En lo que respecta a América Latina y el Caribe, la inseguridad alimentaria grave pasó de 7.6% a 9.8% en un año. Entre los países de esta región que sufren un alto grado de subalimentación están Bolivia, Nicaragua, Guatemala, Honduras y Venezuela.

Esta situación es multifactorial y se encuentra vinculada con multiplicidad de causas, como son las crisis económicas que enfrentan algunos países de la región, los obstáculos al comercio libre entre los países, los efectos provocados por el cambio climático que debilitan la producción de cultivos fundamentales para la alimentación, y todos los retos que enfrenta la agricultura en países en vías de desarrollo en este siglo XXI.

El desafío que hoy enfrentamos como humanidad para brindar seguridad alimentaria al mundo es considerable. Se proyecta que para 2050 la población global será de 9,700 millones de humanos. Para asegurar que existan los recursos suficientes que nutran a cada una de las personas que habiten el planeta, tenemos la responsabilidad de que los alimentos se cultiven de manera sostenible y eficiente, a fin de garantizar su acceso y estabilidad en el futuro que nos espera.

América Latina es un actor clave para alimentar al mundo, ya que actualmente abastece el 12% de la producción agrícola mundial y el 16% de la exportación mundial de productos agrícolas, de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Bajo este contexto, ciudadanos, organizaciones, gobiernos, agricultores y el sector privado juegan un rol activo para concretar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU, y en especial para lograr la seguridad alimentaria en el mundo.

En Cargill entendemos el compromiso que tenemos de nutrir al mundo. Por lo tanto, estamos trabajando en todos los puntos a lo largo de la cadena de suministro en los 70 países donde operamos para mejorar la seguridad alimentaria incrementando la productividad para satisfacer la demanda y alimentar a la población mundial, brindando acceso a alimentos seguros, nutritivos y asequibles, y reduciendo el desperdicio de alimentos.

Pero no podemos hacerlo solos. Para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU de Hambre Cero, debemos comprometernos a trabajar como un equipo, como es el caso del trabajo conjunto que realiza la iniciativa privada con el BID y el sector gobierno a través de Global Harvest Initiative, desarrollando informes sobre la situación de la agricultura en América Latina y contribuyendo a la promoción y mejoramiento de políticas que benefician a agricultores, ganaderos, industrias y consumidores de alimentos.

Por ello Cargill apoya al Innovation Accelerator del World Food Program (WFP) para ayudar a identificar, fomentar y ampliar soluciones que combatan el hambre en el mundo. Además, con el WFP llevaremos a cabo el Innovation Bootcamp, para financiar empresas innovadoras que contribuyen a crear soluciones en el campo, reducir el hambre y ayudar a los agricultores a prosperar.

Las alianzas ofrecen un camino hacia una programación y una política mutuamente beneficiosas y nos brindan la capacidad de conectar a la industria, los gobiernos y las ONG para afrontar retos complejos y desbloquear los obstáculos a una producción a escala.

Los ODS nos piden explícitamente que colaboremos en todos los sectores, industrias y geografías; que reconozcamos y explotemos el poder de las alianzas. Compartimos la creencia de que solamente mediante la unión de esfuerzos podemos lograr hambre cero en el mundo.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.