Reflexiones sobre la fricción comercial China-EU I
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Reflexiones sobre la fricción comercial China-EU I

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Reflexiones sobre la fricción comercial China-EU I

20/06/2019
logo Zhu Qingqiao
Embajador de China en México

En este último año, el gobierno estadounidense unilateralmente desató y escaló sin cesar la fricción comercial entre China y EU. De hecho, es una disputa entre las ideas de apertura e inclusión vs enclaustramiento y protección. A continuación, quisiera compartir con ustedes algunas reflexiones sobre la disputa comercial y de este modo conozcan su esencia.

Después del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre China y EU en 1979, el comercio bilateral de mercancías se duplicó en 252 veces para crecer de 2,500 millones a 633,500 millones de dólares; y la inversión bidireccional se acumuló desde casi nada a unos 160 mil millones de dólares, impulsando enérgicamente el desarrollo económico y la actualización de la estructura industrial de cada país. Contrario a sufrir pérdidas, EU ha obtenido beneficios mutuos junto con China. Pero algunas personas obstinadas en EU insisten en que su país pierde en las relaciones económica y comercial con China. En su opinión, su país lograría la “justicia” y “seguridad” solo cuando se apodere de una posición hegemónica y oprima a China en las gamas baja y media de la cadena industrial. Es completamente infundada la retórica de “sufrir pérdidas” por parte de EU en su relación económica y comercial con China.

El llamado “comercio justo” de EU tiene la premisa de “América primero”, pero ignora los derechos e intereses de los países en desarrollo, pidiéndoles un mismo nivel arancelario y de acceso al mercado que él. EU siempre adopta un doble estándar en cuestión de apertura: cuando necesita el apoyo estatal para la acumulación de capital, toma medidas de proteccionismo e intervención nacional; cuando tiene la clara ventaja competitiva, pide a otros países que abran sus mercados incondicionalmente y se beneficia de un libre comercio forzado; cuando se debilita su ventaja debido al avance de las naciones emergentes, levanta nuevamente la bandera del proteccionismo comercial. El “comercio injusto” es ya una “herramienta universal” de algunos estadounidenses. La usa cuando sea que la necesite y ante cualquier país que le resulte desagradable.

Hoy día la globalización económica ya es imparable, y se ha formado un patrón abierto de interdependencia y competencia para la economía mundial. Sin embargo, algunas personas en EU siguen una política de unilateralismo. Por un lado, imponen sus leyes internas por encima del derecho internacional. Por el otro, desprecian las reglas multilaterales y el sistema de comercio multilateral, oponiéndose a la idea de la globalización con miras a establecer un orden global que más concuerde con “América primero”. El unilateralismo y el hegemonismo están condenados al fracaso; es ya un consenso básico de la comunidad internacional. Frente a la globalización, sólo persistiendo en la cooperación abierta, se conseguirán más oportunidades y espacios para el desarrollo.

A los ojos de ciertos estadounidenses, la ciencia y la tecnología son un derecho monopolista. Durante mucho tiempo, el gobierno estadounidense ha tomado una política de control para las exportaciones de alta tecnología a China. Recientemente instaló obstáculos a las empresas chinas de alta tecnología con la excusa de la seguridad nacional. Su conducta tiene el objetivo de excluir a China de la vanguardia de la innovación científica y tecnológica. Incluso, confunde lo negro con lo blanco acusando a China de “robar”. Los logros científicos y tecnológicos de China no son “robados” ni por “transferencia tecnológica forzada”. Es resultado de esfuerzos continuos y duros de todos los trabajadores del sector y de la cooperación internacional. El hegemonismo tecnológico y la presión que ejerce EU sobre los países emergentes incluyendo China, no pueden garantizarle su liderazgo tecnológico.

Últimamente el gobierno estadounidense esgrime arbitrariamente el “garrote” de sanciones e impone su demanda de intereses sobre otros países por medio de presión extrema. Esto viola gravemente las normas básicas de las relaciones internacionales modernas y socava las reglas del comercio mundial y el orden internacional. El unilateralismo, el proteccionismo y el acoso comercial que aplica EU hacen que esté cada vez más aislado en la comunidad internacional. El mejor ejemplo es que, pese a la presión de EU, varios aliados de ese país todavía dan el visto bueno a los equipos de hardware de Huawei en sus redes 5G.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.