La 4T y el fortalecimiento de las haciendas locales
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La 4T y el fortalecimiento de las haciendas locales

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La 4T y el fortalecimiento de las haciendas locales

10/01/2020

De acuerdo con el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, las participaciones y aportaciones federales del Ramo 28 y 33 respectivamente, aunque en términos nominales fueron ligeramente superiores a las de 2019, tendrán una variación de -0.1 por ciento en términos reales. Para el gasto federalizado, el PEF 2020 contempla 47.9 por ciento para participaciones federales, 41.4 para aportaciones federales, y 10.7 por ciento para convenios de coordinación y otros gastos.

En sí, esto no significa que se haya recortado presupuesto de los estados, como se ha señalado durante los primeros días de este 2020, pues la asignación de estos recursos se lleva a cabo con base en la Ley de Coordinación Fiscal. El cambio consiste en que una gran parte de estos recursos ya no llegarán a las secretarías de Finanzas locales, pues se ejercerá a través de transferencias directas a beneficiarios de programas sociales. A raíz de lo anterior, varios congresos locales aprobaron en sus paquetes fiscales de 2020 incrementos y/o la creación de nuevos gravámenes.

Lo anterior ha retomado el debate sobre un federalismo fiscal efectivo. El contexto del alza y creación de nuevos impuestos sólo nos muestra la sintomatología de nuestro sistema tributario, que sugiere que es urgente el impulso de una reforma fiscal que otorgue mayor corresponsabilidad a estados y municipios, así como mayor transparencia y fiscalización de los recursos que ejercen. El fortalecimiento de las haciendas locales es una prioridad. El reto radica en cómo aumentar los ingresos propios, sin pagar un alto costo político y sin violar la Constitución. Para este 2020, varias entidades ya aprobaron medidas fiscales cuya constitucionalidad está en duda.

El primer paso que las autoridades locales deben dar consiste en cómo mejorar el cobro de los impuestos ya vigentes. En varias entidades los padrones catastrales con los que se cobra el predial datan de hace más de dos décadas, actualizarlos es sin duda una alternativa pertinente. Otro camino es retomar el cobro de impuestos como la tenencia, un impuesto progresivo, fácil de cobrar y ambientalmente responsable.

Banco de México estima que para 2020 habrá una modesta recuperación económica del 1.1 por ciento. Hay que considerar que el T-MEC podría ratificarse en el corto plazo y que además este año deberá iniciar la implementación de 72 de los 147 proyectos del Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura. En esencia, si hay crecimiento tendría que haber mayor recaudación; sin embargo, diversos especialistas han señalado que los cambios fiscales aprobados para este 2020 probablemente no sean suficientes para revertir la tendencia a la baja de la recaudación, ya que siguen sin atenderse los problemas de fondo: aumentar la base de contribuyentes, eliminar la informalidad y reducir la elusión y evasión fiscal. Por ello, estados y municipios deben tomar con toda seriedad el tema de cómo mejorar sus ingresos propios de forma responsable, eficaz y sin violar nuestra Carta Magna.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.