Kind of blue, el disco que revolucionó el jazz... nuevamente
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Kind of blue, el disco que revolucionó el jazz... nuevamente

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Kind of blue, el disco que revolucionó el jazz... nuevamente

09/09/2019

Por Yonathan Amador

A finales de los años 50 del siglo XX, el jazz se encontraba en una faceta de experimentación sonora. El sonido acelerado del Bebop pasaba a la historia, lo mismo que los acompasados y suaves ritmos del Cool Jazz, y como fue recurrente durante aquellos años y en los venideros, un joven trompetista de Illinois se encargó de romper moldes y de crear discos para la historia: Miles Davis.

Después de ser uno de los pioneros junto con Gil Evans, Gerry Mulligan, John Lewis, entre otros del llamado Cool Jazz, y grabar joyas como Birth of the Cool, en 1949 (y lanzado hasta la década de los 50); o Miles Ahead, de 1957; Davis comenzó a experimentar con el jazz modal, inspirado e influenciado por el pianista George Russell. Luego de experimentar con un noneto y elaborados arreglos, ahora Miles buscó realizar improvisaciones basándose en una serie de escalas y no en acordes como sucedía con el Bebop.

Hace 60 años, en marzo y abril de 1959, Miles Davis junto con un combo de excelentes músicos ingresaron a los estudios de la Columbia Records en Nueva York y en tan solo dos sesiones: una el 2 de marzo y otra el 22 de abril, grabaron Kind of Blue, uno de los mejores —para algunos el mejor— discos de jazz de toda la historia y un registro perfecto de la teoría modal del jazz. A la fecha Kind of Blue es uno de los discos de jazz más vendidos, tuvo una fuerte influencia para el movimiento de la música rock y clásica; la Revista Rolling Stone lo puso en el lugar número 12 de los 500 Mejores Álbumes de Todos los Tiempos y en 2002 fue seleccionado por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos para ingresar al Registro Nacional de Grabaciones, por su significado cultural e histórico en la vida estadounidense.

Este año celebramos 60 años de esta joya del jazz, que no fue producto de la suerte ni de la casualidad. En 1958 Davis había comenzado a experimentar con la teoría modal, la cual había usado para su disco de ese mismo año Milestones. Quedó tan satisfecho con el resultado que se puso a trabajar en la composición de piezas completamente bajo esta modalidad de improvisación.

Para la grabación, Miles contó con la participación de John Coltrane en el sax tenor, Julian “Cannonball” Adderley, en el sax alto; Paul Chambers, en el bajo; Jimmy Cobb, en la batería; y en el piano a Bill Evans y Wynton Kelly, quien solo participó en la pieza “Freddie Freeloader”. Fiel a su costumbre Davis no pidió muchos ensayos antes de la grabación, los músicos tenían una idea general de lo que iban a grabar, pero solo se les había entregado un esquema de escalas y unas líneas generales de la melodía para que, con base en ellas, improvisaran y siguieran a Miles Davis.

Kind of Blue originalmente consistía en cinco piezas compuestas por Miles Davis a partir de unas líneas musicales de Bill Evans. Finalmente el disco, que salió a la venta el 17 de agosto de 1959, incluyó una toma alternativa de Flamenco Sketches y Columbia editó un disco conmemorativo por los 50 años, que además de las piezas originales, incluye más tomas alternativas y algunas secuencias.

Kind of Blue, como ya dije fue y sigue siendo un referente para el jazz, otros géneros musicales. Quincy Jones, amigo cercano de Davis, alguna vez escribió que este “era su disco. Todos los días lo escucho, es como mi jugo de naranja. Sigue sonando como si lo hubieran hecho ayer”.

Ashley Kahn, autor del libro “Kind of Blue: Haciendo la Obra Maestra de Miles Davis”, dice que el disco es “una de las invitaciones más atractivas al mundo del jazz”, mientras que el crítico de jazz Stephen Thomas Erlewine, asegura: “Posiblemente sea un exagerado al decir que si no te gusta Kind of Blue, no te gusta el jazz”, quizá Thomas Erlewine no esté del todo equivocado, este disco es una enorme representación de lo que es el jazz: improvisación, diálogo, respeto, talento y una gran sensibilidad para alternar los solos de los instrumentos.

Twitter: @YonAmador

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.