Industria manufacturera: dicotomía del crecimiento o de juego suma cero
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Industria manufacturera: dicotomía del crecimiento o de juego suma cero

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Industria manufacturera: dicotomía del crecimiento o de juego suma cero

19/12/2019

Por Ricardo Trejo Nava, Director General de FORECASTIM S.C.

Cuando se firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC) hace ya casi 30 años, la industria manufacturera mexicana era todavía incipiente y desde luego poco integrada a las cadenas internacionales de valor, con una industria electrónica o automotriz –por ejemplo– con aportación sólo marginal al crecimiento de la economía nacional.

La realidad económica actual es diferente.

Las exportaciones manufactureras desplazaron a los productos petroleros convirtiéndose en la principal fuente de ingresos en materia comercial, de tal manera que en promedio 80 centavos de cada peso que ingresan al país vía exportaciones provienen del aparato de transformación industrial.

Si bien el sector manufacturero se reconfiguró en las últimas décadas tornándose hacia la parte exportadora, su desarrollo y crecimiento es aún dicotómico. Actualmente se puede distinguir a una moderna industria manufacturera de exportación, que depende esencialmente de Estados Unidos y, a un aparato de fabricación que depende del mercado interno.

Así, gracias a la parte dicotómica que depende del mercado externo, la industria manufacturera no reportará un año negativo en 2019, aunque su crecimiento estimado será de alrededor de 0.5 por ciento anual.

Los factores de impulso obedecen al comportamiento positivo en la fabricación de productos electrónicos y de la industria automotriz, así como del efecto que estos generan en la demanda intermedia hacia otras ramas, como por ejemplo en la fabricación de maquinaria y equipo, subsectores que generan uno de cada tres pesos del valor de producción de la industria manufacturera.

No obstante, la tendencia positiva del sector manufacturero exportador de los primeros 9 meses del año se invirtió en el último trimestre de 2019, debido a la caída en la actividad industrial de Estados Unidos, lo cual dejó de ser un factor de impulso para convertirse como un elemento de rezago para la industria.

En relación a la dependencia de la manufactura con la economía interna, sólo las ramas que atienden al mercado de bienes de consumo final no duradero, como los son la industria alimentaria, de las bebidas y el tabaco reportarán un desempeño positivo en 2019, actividades que equivalen al 30 por ciento del valor de producción industrial.

Por lo que respecta al resto de la actividad manufacturera el escenario es adverso, es decir todas aquellas ramas de transformación de bienes de consumo intermedio, semi-duradero o duradero reportarán cifras negativas en su balance anual. Destacan por ejemplo la industria química, del plástico y metálica que proveen insumos intermedios a otras ramas de transformación o de la construcción; así como las fábricas que dependen del comercio o consumo final de los hogares como textiles, vestido, papel, entre otras.

Así pues, el crecimiento de la industria manufacturera puede considerarse como un juego de suma cero; es decir, la caída en la producción en algunas ramas de la actividad inhabilitará el desempeño positivo de otra parte del sector, por lo que al final el crecimiento de 2019 será prácticamente nulo.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.