El tema anticorrupción en el marco del T-MEC
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El tema anticorrupción en el marco del T-MEC

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El tema anticorrupción en el marco del T-MEC

18/12/2019
Actualización 18/12/2019 - 2:36

Por Blanca Lilia Ibarra Cadena, Comisionada del INAI.

El pasado 11 de diciembre, los representantes de Canadá, Estados Unidos y México firmaron el texto final de su nuevo Tratado de Libre Comercio, ahora conocido como T-MEC. La suscripción fue realizada por el representante comercial estadunidense Robert Lighthizer; la viceprimera ministra canadiense, Chrystia Freeland; y, por parte de México, el subsecretario para América del Norte, Jesús Seade Kuri. El Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, asistió como testigo de honor.

Este acto marca una nueva etapa en la historia comercial de Norteamérica pues modifica el arreglo de libre comercio original de 1994. El T-MEC tiene aún temas que se analizan como por ejemplo, el laboral que este lunes 16 de diciembre contó ya con una declaración del representante comercial de los Estados Unidos, en el que aclara que no se busca imponer inspectores, sino únicamente se trata de nombrar agregados y estos no llevarán a cabo funciones de inspección, sin embargo, en esta ocasión quiero fijar la mirada en uno de los temas transversales que representa un eje fundamental para el cabal cumplimiento del tratado recién firmado: los compromisos multilaterales para combatir el fenómeno de la corrupción.

El acuerdo comercial que fue aprobado por el Senado de la República el 12 de diciembre, cuenta con un capitulado diverso que establece reglas en distintos sectores como la agricultura, telecomunicaciones, propiedad intelectual, medio ambiente, comercio digital, entre otros. Me llama particularmente la atención su capítulo 27, el cual plantea las acciones destinadas a enfrentar la corrupción en el marco del T-MEC.

Este capítulo se dedica a las medidas para prevenir y combatir el cohecho y la corrupción respecto a cualquier asunto comprendido en el propio Tratado. A grandes rasgos, podemos precisar que este capítulo sostiene primordialmente como compromisos fundamentales que cada uno de los países firmantes promueva, entre otras cosas, la integridad, honestidad y responsabilidad entre sus funcionarios públicos.

Cada parte firmante, se comprometió a adoptar o mantener medidas adecuadas para la selección y capacitación de personas para ocupar cargos públicos que cada país considere particularmente vulnerables a la corrupción; medidas para promover la transparencia en la conducta de los funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones públicas; políticas y procedimientos apropiados para identificar conflictos de interés, actuales o potenciales, de los funcionarios públicos.

De igual forma, las partes se comprometieron a implementar medidas que exijan a los funcionarios públicos de alto nivel, así como a los mandos medios e inferiores (según se considere apropiado por cada país), realizar declaraciones sobre sus actividades externas, empleo, inversiones, activos y regalos o beneficios sustanciales de los que pueda derivar un conflicto de interés en relación con los cargos que desempeñan; a adoptar medidas para facilitar que los funcionarios públicos informen a las autoridades competentes sobre cualquier hecho relacionado con los delitos descritos en el propio tratado y que afecten el libre comercio entre las naciones firmantes del instrumento, si esos hechos son de su conocimiento en el ejercicio de sus funciones; y, a establecer códigos o normas de conducta para el desempeño, correcto, honorable y debido del servicio público.

El T-MEC es claro y preciso al prever que el combate a la corrupción es un tema central de cualquier agenda pública, máxime tratándose del libre comercio entre las naciones de uno de los bloques económicos más importantes del mundo. En un entorno donde prevalezca la actuación responsable de la iniciativa privada, evitando cometer actos de corrupción, un sector público ético y profesional que no los tolere y una ciudadanía observadora y crítica que los denuncie, este fenómeno nocivo disminuirá sustancialmente, permitiendo de este modo, el libre desarrollo económico de las naciones.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.