Colaborador Invitado

China se opone a la intervención externa

El gobierno central chino se opone energéticamente a las fuerzas extranjeras que interfieren en los asuntos internos de China. Cualquier intento de desestabilizar a Hong Kong no tendrá éxito.

Por Zhu Qingqiao, Embajador de China en México.

Últimamente, el gobierno de la Región Administrativa Especial (RAE) de Hong Kong de China, ha realizado enormes esfuerzos de diálogo y concertación para estabilizar la situación en Hong Kong, recibiendo el aprecio y el apoyo de la comunidad internacional que promueve la paz. Sin embargo, algunos políticos y medios de comunicación occidentales han malinterpretado y confundido erróneamente esta situación, deformando una realidad que ha sido difundida ante la opinión pública. En ese sentido, hoy quiero aclarar algunos puntos a los lectores, tratando de manera objetiva presentar la verdadera situación en Hong Kong.

Pregunta 1: ¿Lo que está sucediendo en Hong Kong sigue siendo una manifestación legítima? Consideramos que no. Después del caos de " las modificaciones de una ordenanza" en Hong Kong, con propósito de mantener la estabilidad, el gobierno de la RAE de Hong Kong anunció oficialmente suspender las enmiendas y realizó diálogos con la población local. A raíz de estas acciones, podríamos haber pensado que la situación en Hong Kong volvería a la calma. Sin embargo, las fuerzas opositoras en Hong Kong continúan incitando, alentando y organizando las manifestaciones. Algunos individuos violentos no dejaron de causar saqueos, obstruir el tráfico, dañar las instalaciones públicas, lanzar bombas molotov al metro y ejercer violencia tanto a ciudadanos como a policías. Estas acciones pusieron en peligro el orden y la seguridad pública e infringieron los derechos humanos básicos, como la seguridad personal y la libertad de expresión. El propósito de la oposición no es generar un diálogo y concertación, sino crear caos, dividir la sociedad y desafiar al gobierno.

Pregunta 2: ¿Es realmente la democracia lo que está apelando la oposición de Hong Kong? Algunos políticos y los medios de comunicación occidentales describieron a los opositores de Hong Kong como "luchadores por la democracia". Esta es una gran falacia. Quienes conocen de historia, sabrán perfectamente que Hong Kong no tuvo derechos democráticos durante el periodo de la colonia británica. Después del retorno a China en 1997, bajo la guía de la política "un país, dos sistemas" y "el pueblo de Hong Kong gobierna Hong Kong", esta región disfruta de un alto grado de autonomía, cuenta con su propio Poder Legislativo, un Poder Judicial independiente y poder soberano sobre sus decisiones. Los ciudadanos de Hong Kong han obtenido derechos y libertades sin precedentes. Hong Kong es reconocida como una de las regiones más libres del mundo. El gobierno chino hace esfuerzos incansables para promover la democracia de Hong Kong. En 2014, de acuerdo con la Ley Básica, se declaró el sufragio universal para el presidente ejecutivo de Hong Kong y recibió el apoyo de la inmensa población de Hong Kong. Sin embargo, la oposición de Hong Kong vetó el plan con intenciones políticas desconocidas, quedando en evidencia que el principal culpable de obstruir el desarrollo democrático de Hong Kong es la misma oposición. Actualmente, la oposición de Hong Kong toma esta excusa de las modificaciones de esta Ley para exigir la reanudación de la reforma política, que es un intento de elegir a un director ejecutivo que sólo represente a la oposición y que no sea responsable para el gobierno central de China. Su verdadero propósito es desafiar el derecho del gobierno central chino de gobernar la RAE y tratar de abolir la política básica de "un país, dos sistemas", siendo esto un intento de acción para la separación de la patria.

Pregunta 3: ¿Qué papel juegan algunos países occidentales en los movimientos que actualmente existen en Hong Kong? La situación actual en Hong Kong está estrechamente relacionada con la intervención de fuerzas externas. Recientemente, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó la llamada "Ley de Derechos Humanos y Democracia de Hong Kong", dando respaldo abiertamente a las fuerzas radicales. ¿Esta acción nos parece conocida? Sí, y la historia nos respalda, estas personas quieren convertir el caos en una "revolución de color" en contra de China, con el fin de frenar el desarrollo integral del país. Algunos medios de comunicación occidentales han publicado muchas noticias falsas sobre la situación en Hong Kong con los "anteojos de colores" y el "doble rasero". Estos mismos medios, han tergiversado la realidad, de la defensa legítima de la policía de Hong Kong en ataques en contra de manifestantes, dejando de lado y no mencionando las amenazas de alborotadores violentos. Otro punto que debe de aclararse, es que a raíz de la promulgación de una normativa el pasado 4 de octubre por parte del gobierno de la RAE de Hong Kong para prohibir el uso de mascarillas en las manifestaciones, algunos condenaron esta normativa que perjudicaban los derechos legítimos de los manifestantes. Sin embargo, estas acciones son prácticas comunes en muchos países como Estados Unidos, Gran Bretaña, Rusia, Francia, Australia, entre otros. Estos medios de comunicación poco profesionales, rompen una delgada línea de confianza y desinformación, desafiando la conciencia pública.

Gracias al esfuerzo en conjunto del gobierno de la RAE y el pueblo de Hong Kong, la situación en Hong Kong se encuentra transitando hacia la paz. Las manifestaciones y las reuniones ilegales han disminuido significativamente. El objetivo del gobierno es detener la violencia, poner fin al caos y restablecer el orden que es deseado por los ciudadanos y residentes de Hong Kong. El gobierno central chino continuará implementando la política de "un país, dos sistemas", "el pueblo de Hong Kong que gobierna Hong Kong" y mantendrá su alto grado de autonomía, respaldando así al gobierno de la RAE de Hong Kong en la aplicación de la ley. Además, respaldará a la policía de Hong Kong y en la ejecución de las leyes para castigar a los delincuentes e incitadores violentos de acuerdo con las mismas. El gobierno central chino se opone energéticamente a las fuerzas extranjeras que interfieren en los asuntos internos de China. Cualquier intento de desestabilizar a Hong Kong no tendrá éxito, y Hong Kong restaurará el Estado de derecho, la estabilidad y la prosperidad.

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