Colaborador Invitado

Descaro, cinismo, conchudez, abuso y burla

Más allá de buscar una carrera legislativa, las personas que terminan en el Congreso lo hacen porque es una manera simple de vivir del presupuesto.

No cabe duda que las segundas partes nunca son buenas y ahora con la reelección de legisladores eso quedará más que comprobado.

Apenas hace unos días el Instituto Nacional Electoral informó que para las elecciones de junio próximo, 88 de 128 senadores y 467 de 500 diputados buscarán la reelección consecutiva. Es decir, 90 por ciento de quienes actualmente ocupan escaños y curules buscarán reelegirse y ampliar su permanencia en el Congreso.

En otras palabras, 555 personas que dicen legislar por el bien de México, y que son desconocidos para el electorado, quieren continuar haciendo una labor inútil y, sobre todo, vivir a expensas de la sociedad.

Hay que conceder que algunos legisladores y legisladoras realmente están comprometidos con su trabajo, sin embargo, la reforma electoral de 2014, que modificó los artículos 59, 115 y 116 de la Constitución abrió las puertas a que personas que rara vez tienen interacción con sus representados permanezcan en sus escaños y curules hasta 12 años: dos periodos consecutivos para el caso del Senado y cuatro para los legisladores de San Lázaro.

El problema va más allá de la reelección. La cuestión de fondo es la falta de transparencia y la distancia que existe entre la ciudadanía y la clase política, que hace negocio al apropiarse de los asuntos públicos, que en realidad nos conciernen a todos.

¿Usted conoce quién es su diputado o senador? ¿Sabe qué iniciativas presentó, defendió o rechazó? ¿En algún otro momento aparte de las campañas políticas se le acercaron para preguntarle qué necesita? ¿Le han rendido cuentas sobre su labor legislativa? ¿Algún legislador le ha abierto las puertas de sus oficinas en San Lázaro o en el Senado para conocer su opinión? Seguramente la respuesta a todas estas preguntas es negativa.

Y es que, más allá de buscar una carrera legislativa, las personas que terminan en el Congreso lo hacen porque es una manera simple de vivir del presupuesto y tener la protección, la impunidad y la inmunidad que les da el fuero constitucional.

Para los comicios de junio los partidos han ido presentando a cuentagotas sus listas de diputaciones y senadurías plurinominales, y en muchos casos se trata de perfiles impresentables, de amigos, de compadres, de personas a las cuales se les deben favores políticos, en resumen, un pago de prebendas entre ellos.

Pero no hay que olvidar que esta es otra vez una muestra de que quienes menos importamos somos los ciudadanos, pues el reparto de esas candidaturas, como siempre, se da en las cúpulas y nosotros nada más nos quedamos como espectadores.

La reelección en México es muy diferente a la que se da en una democracia madura, como la de EU, donde los legisladores están obligados a rendir cuentas y reciben a sus representados, donde por ley deben responder así sea con un email, donde existe una responsabilidad para con el electorado, que es el que decide quién lo representará en el Congreso.

Nuestra muy incipiente y accidentada democracia nunca estuvo preparada para la reelección. La realidad es que no gozamos de una democracia representativa y no conocemos a nuestros representantes. Por ende no les exigimos la rendición de cuentas y ellos tampoco están dispuestos a hacerlo, pues no existen mecanismos que los obliguen.

El argumento para impulsar la reelección, que no se podía hacer desde 1933, fue que la ciudadanía, mediante su voto, castigaría o premiaría la labor de los legisladores.

Sin embargo, su reelección o no reelección no es un castigo o un premio, sino una posición cínica y cómoda para eternizarse en los poderes legislativos fortaleciendo el ciclo vicioso del reciclaje político.

SOTTO VOCE

Nos cuentan que gracias a las gestiones de la gobernadora Evelyn Salgado, todo está listo en Guerrero para que a partir del próximo 26 de febrero se celebre el Abierto Mexicano de Tenis, el primer evento internacional después del paso del huracán Otis…

Fuentes nos mencionan que todavía se barajan a Adán Augusto López o a Marcelo Ebrard para coordinar el Senado. Sin duda el excanciller o el exsecretario de Gobernación darán continuidad a los buenos oficios de Ricardo Monreal…

Integrantes de los círculos más cercanos a Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez nos comentan que en las próximas semanas podrían surgir acusaciones, revelaciones e incluso denuncias en contra de personajes de altísimo nivel en ambos bandos, que pueden complicar en mucho el proceso electoral. Habrá, dicen, muchas sorpresas.

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