Colaborador Invitado

Migrantes, entre el silencio y las promesas sin respuesta

Al día de hoy se estima que hay alrededor de cuatro mil migrantes en Irapuato a la espera del tren de carga, el desplegado de operativos en puntos cada vez más riesgosos.

Nadine Cortés, abogada especialista en gestión de políticas migratorias internacionales

En 2005 Steve Jobs fue el invitado para dar un discurso a los graduados de la Universidad de Stanford, este discurso ha sido uno de los más vistos en la historia de dicha institución, pues uno de los grandes genios de la historia moderna nos compartió la clave para confiar en el proceso, pues al final todo tenía un sentido: “no puedes conectar los puntos mirando hacia el futuro, solo puedes conectarlos mirando hacia el pasado. Así que tienes que confiar en que los puntos de alguna manera se conectarán en tu futuro”.

Siguiendo este consejo, hice un recuento de los sucesos de los últimos días para lograr comprender el accionar del Instituto Nacional de Migración, que hasta hace no menos de una semana era gran aliado para garantizar los derechos humanos de las personas migrantes, sin embargo, hoy parece que su actuar está en dirección opuesta.

El 16 de septiembre anunciaron el colapso en la frontera México- Estados Unidos, por la llegada masiva de migrantes, siendo el alcalde Bruno Lozano quien declaró estado de emergencia en Ciudad del Río, Texas, en sus palabras es una situación sin precedentes y surrealista, los agentes de la Patrulla Fronteriza estaban abrumados y las condiciones en que viven los migrantes simplemente son imposibles.

El 17 de septiembre, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) informó la reasignación de oficiales en apoyo de la Patrulla Fronteriza para las labores de procesamiento de migrantes a partir del 18 de septiembre, por lo cual posiblemente mermaría las actividades en el Puente Internacional Las Américas.

El mismo día, el Instituto Nacional de Migración inició operativos de control migratorio en los estados de Coahuila y Durango, en coordinación con la Guardia Nacional, los cuales consisten en bajar a los migrantes que viajan en el tren de carga ‘La Bestia’ para que continúen su recorrido por otros medios hasta llegar a la frontera.

El 18 de septiembre, en una decisión unilateral, Estados Unidos formalizó el cierre del puente internacional de Las Américas, ubicado en la frontera de Ciudad Juárez y El Paso, Texas, por el cual se transporta el 20 por ciento de las exportaciones mexicanas desde Ciudad Juárez y circulan alrededor de tres mil unidades de transporte de carga, de acuerdo con la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), y el cual continúa cerrado con serias implicaciones económicas para nuestro país.

El 19 de septiembre, Grupo México anunció en un comunicado sin precedentes (002/2023) la suspensión de actividades de 60 trenes de carga, equivalentes al 40 por ciento del total de trenes disponibles por Ferromex, carga que significa mil 800 camiones, por lo que la empresa pierde 40 mdp por día con esta medida. Sin embargo, están dispuestos a asumir el costo, pues el objetivo es “evitar accidentes o pérdidas de vidas” de personas migrantes.

El 21 de septiembre, en otra decisión unilateral, Estados Unidos, a través de la Oficina de Operaciones de Campo de CBP, informó la suspensión de manera indefinida de las operaciones de procesamiento de vehículos en el puente internacional de Eagle Pass y Piedras Negras, Coahuila, ante la llegada de alrededor de 5 mil migrantes.

Entre comunicado y comunicado, los trenes nunca se detuvieron en el tramo Irapuato-Torreón, salvo para permitir los operativos de control por parte de las autoridades migratorias y de la Guardia Nacional, reportándose por parte de la red de voluntarios a pie de vías establecida desde Irapuato, Guanajuato, hasta las fronteras en Coahuila y Chihuahua. Estos voluntarios alertaron de trenes detenidos para bajar migrantes y curiosamente la empresa Ferromex detenía estos trenes en los lugares donde se efectúan estos operativos que no son precisamente patios de maniobras.

Estos controles se han intensificado en tres puntos clave de la ruta migratoria central, Guanajuato, Aguascalientes y Coahuila, la pregunta a resolver por parte de las autoridades es ¿qué hacen con esos migrantes? Porque hoy por hoy se encuentran 33 estaciones migratorias cerradas (incluidas las de Aguascalientes y Coahuila donde se reportan ya estos operativos).

De acuerdo a la enseñanza de Steve Jobs, al unir los puntos en retrospectiva, el accionar se parece más a una estrategia de contención maquinada por el gobierno federal y ejecutada por la empresa Ferromex, que una medida para salvaguardar la seguridad y la vida de las personas migrantes, pues al bajarlos del tren se encuentran más expuestos al crimen organizado que acecha las rutas migratorias; hace apenas unos días la ONU declaró el trayecto México-Estados Unidos como la ruta terrestre más letal y peligrosa del planeta.

Al día de hoy se estima que hay alrededor de cuatro mil migrantes en Irapuato a la espera del tren de carga, el desplegado de operativos en puntos cada vez más riesgosos está más vigente que nunca en Aguascalientes, Coahuila y Chihuahua, las estaciones migratorias continúan cerradas, el proceso contra el comisionado de Migración sigue vigente, senadores señalando que las reuniones de trabajo del comisionado se convierten en intercambios de regalos y mientras tanto, las personas migrantes están a su suerte.

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