Clemente Ruiz Duran

Pemex 1938-2021: Un dilema no resuelto

En el pasado, quedaba claro que el Estado mexicano asumía una visión de largo plazo sobre el tema de los hidrocarburos. ¿Qué está pasando actualmente?

El 18 de marzo de 1938, el presidente de México, Lázaro Cárdenas, anunció que su gobierno haría efectiva la Ley de Expropiación de 1936. Buscando con ello la protección de los trabajadores y salvaguardar el interés nacional. Con esta acción quedaba claro que el Estado mexicano asumía una visión de largo plazo, reiterando la necesidad de que el petróleo sería pieza estratégica de una política energética que garantizara el desarrollo del país.

Esta visión fue abandonada conforme pasaron los años, se explotó a Pemex, nunca se le permitió operar como una empresa estratégica para el país, se le reconoció como una caja para que el gobierno federal obtuviera recursos para su operación y para financiar el déficit de divisas del sector público y privado. Esto puso en entredicho su viabilidad, ya que no se le permitió capitalizarse para funcionar en una perspectiva de largo plazo que garantizara el abasto de combustibles fósiles en tanto se desarrollaban fuerzas alternativas de energía.

La expectativa para el día de mañana es que se haga una ceremonia en Tabasco, desde los nuevos yacimientos encontrados en Dzimpona-1EXP, que según se mencionó es un hallazgo nuevo e importante. En noviembre de 2019, la Comisión Nacional de Hidrocarburos aprobó a Pemex el plan de perforación de dicho pozo exploratorio, en un nuevo yacimiento, en la asignación de Comalcalco. Se estima que es de 600 millones de barriles de petróleo crudo equivalente.

Esto sin lugar a dudas son buenas noticias para Pemex y para el país, tendremos recursos petroleros para la transición, sin tener que depender del extranjero. La pregunta que surge es si estas buenas noticias servirán para poner en marcha un programa de largo plazo, en donde se contemplen metas para la reducción de emisiones de efecto invernadero. Son tiempos de cambio, la salida de Romero Deschamps debería ayudar a establecer una nueva relación con el sindicato, buscando que se sume a la transformación de la empresa en una visión petrolera moderna comprometida con el medio ambiente. Los recursos adicionales que obtenga la empresa de estos nuevos descubrimientos deberían de apoyar su reprogramación, buscando sustentabilidad para asegurar el abastecimiento nacional del petróleo y sus derivados en la transición energética para cumplir con las metas del Acuerdo de París.

Los escenarios que se pueden esperar para Pemex es que se continúe con la visión tradicional, de reequilibrar a la empresa, y dejarla funcionando en números negros al final del sexenio. Otro escenario más ambicioso sería que se establezcan metas para cumplir con la reducción de los gases de efecto invernadero que se han establecido en el Acuerdo de París.

El segundo escenario requerirá de un gran esfuerzo, para lo cual se podría establecer un grupo de trabajo nacional de Pemex, apoyado por el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático que es el responsable nacional de la estrategia de cómo enfrentar el cambio climático.

Hacia el interior de Pemex se debería establecer un área de visión de largo plazo por decir algo 2021-2050, en la que se hiciera análisis prospectivo y se estudiara qué hacer con las instalaciones de los viejos pozos petroleros, se podría pensar en convertirlos en instalaciones para molinos de viento, como los que tiene Equinor, la empresa noruega de petróleo.

El escenario de decadencia de ciertas zonas con el efecto que eso tiene sobre las regiones, requiere de nuevas estrategias por parte de la empresa. Si se observa lo que está pasando en Campeche es una situación sumamente triste, ya que fue en una época el epicentro de la actividad económica de Pemex y hoy es una zona en depresión. Las instalaciones de Cantarell podrían renovarse y convertirse en molinos para generar energía eólica en alta mar, sería un error simplemente abandonarlos, se requiere de estrategia para aprovechar todo lo que pueda utilizarse. La experiencia de Equinor podría utilizarse como ranchos de energía renovable, como sucede en estos momentos en Nueva York. En enero de 2021, Equinor fue seleccionada para proporcionar energía eólica marina al estado de Nueva York en una de las adquisiciones de energía renovable más grandes en EU. En virtud de la adjudicación, Equinor y su socio British Petroleum proporcionarán un total de 3,3 gigavatios (GW) de energía al estado.

En este sentido, el dilema que enfrenta Pemex es superar el pasado y verse como una empresa pública capaz de repensarse a sí misma y enfrentar un futuro en donde la clave es la transición energética, y en donde puede jugar un papel importante si en vez de empresa petrolera tradicional, se proyecta hacia el futuro como una empresa de energía para el siglo XXI. Es un gran reto que requiere de un gran esfuerzo, esperamos que se acepte la apuesta y se pueda tener en un futuro cercano un escenario de la empresa a 2050.

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