Clemente Ruiz Duran

Repensar el crecimiento para reducir la desigualdad regional

México necesita una política regional que tome en consideración la nueva fragmentación y la falta de una estrategia regional integral, opina Clemente Ruiz Durán.

La economía mexicana de acuerdo con los datos preliminares dados a conocer por el INEGI para 2023 habrá rebasado los niveles observados de antes de la pandemia, lo cual muestra su fortaleza. Sin embargo, el proceso de recuperación no ha sido generalizado, el proceso fue sumamente heterogéneo y algunas regiones han perdido dinamismo y otras mas mantienen o han acrecentado sus carencias. Esto debería ser motivo de reflexión para la nueva administración, ya que la dinámica de la producción regional cambió y se requiere de políticas que impulsen un desarrollo más homogéneo a lo largo y ancho del territorio nacional.

La entidad federativa con mayor dinámica ha resultado ser Tabasco lo que se origina de la construcción de la refinería de Dos Bocas. Sin embargo, las otras entidades federativas con actividades petroleras como Campeche continúan con su perdida de dinamismo. Para estas entidades es necesario diseñar una estrategia especial, se tiene que repensar el destino de una región que ha dado tanto al país y ahora se encuentra en problemas y sin una estrategia clara que hará en su etapa pos-petróleo. En otros países para estas regiones se crean mecanismos compensatorios o bien utilizan parte de los recursos del petróleo para desarrollar actividades no petroleras, el caso más exitoso en esta materia parece ser Noruega en donde se han establecido laboratorios para el diseño de nuevas energías.

Otras regiones que se han beneficiado de grandes obras de infraestructura han sido las del Istmo de Tehuantepec, Veracruz y Oaxaca, que, de lograr consolidarse, podrán ser muestra para otras regiones, el reto es terminar y poner en marcha el desarrollo industrial planeado, eso requerirá de continuidad y de un gran esfuerzo fiscal para consolidar la infraestructura. Esto apunta a la necesidad de revisar la estructura de las finanzas públicas para terminar con el proyecto del Istmo. Hay que apuntar que hay problemas para dotar de infraestructura de alta calidad a las regiones, para ello se requiere del conocimiento y de habilidades para que las cosas encajen, para ello será necesario tener presente que la habilidad que han desarrollado varias empresas constructoras debe ser aprovechado, no se puede pensar en derivar todo al ejercito o a la marina. Hay que recordar que el país es muy grande y requiere del concurso público-privado, de acuerdo con el recuento más reciente son 780, 511 kilómetros los que hay que mantener, más los nuevos proyectos que están por terminarse, como es el caso de la carretera de Oaxaca a Puerto Escondido.

Otra tarea pendiente que debemos tener presente es la renovación de la planta productiva en gran parte del territorio nacional, el nearshoring es un apoyo, pero tenemos que analizar que esta pasando con ciertos complejos industriales que no están generando el crecimiento esperado, uno de ellos es Coahuila que la expectativa sería que fuera una entidad federativa con fuerte crecimiento, sin embargo, ha estado muy por debajo de su potencial.

Todo lo anterior apunta a la necesidad de una política regional que tome en consideración la nueva fragmentación que existe, en parte por el proceso del nearshoring, pero fundamentalmente de la falta de una estrategia regional integral que a cada paso que damos nos damos cuenta de que existen grandes faltantes en infraestructura y en el desarrollo de capacidades productivas, a lo que suma la falta de una política integral de sustentabilidad ya que hoy por hoy todas las regiones con vocaciones agroalimentarias sufrirán ante los estragos del cambio climático, que pone en riesgo su viabilidad.

En las próximas semanas los diferentes partidos empezaran un recorrido por el país para conseguir el voto popular, esperamos que sus recorridos vayan acompañados de estrategias coherentes para rearticular el desarrollo regional, el cual está totalmente fragmentado y con falta de un plan que induzca la integración y complementariedad territorial.

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