Clemente Ruiz Duran

Reformas, la política y la cooperación pública-privada

Las reformas propuestas por López Obrador son ambiciosas y podrían tener un impacto significativo en el futuro de México.

El conjunto de reformas presentadas este lunes por el presidente López Obrador requieren de una reflexión profunda, ya que en realidad son propuestas que deberían de presentarse al iniciar una nueva administración y no al final de la actual administración, puesto que tiene fuertes implicaciones para la normatividad del nuevo gobierno y para el reordenamiento de las finanzas públicas para ponerlas en marcha. Cada una de las propuestas requiere de una discusión a fondo para ver su consistencia dentro de un marco amplio, en donde se evalúe su impacto en la sociedad y su organización, y las implicaciones presupuestales que esto implica para los programas del nuevo gobierno. Analicemos cada una de las propuestas.

Sistema de pensiones: la reducción de la edad de jubilación a 65 años podría tener un impacto positivo en la calidad de vida de los adultos mayores. Sin embargo, aumentará el costo del sistema de pensiones y la pregunta que surge es ¿quién va a pagar este aumento? En una primera reacción se podría decir que serán las empresas, lo cual tendría efecto sobre el nivel de empleo, se escucha atractivo porque el aumento del monto de la pensión para adultos mayores es una medida popular que podría ayudar a reducir la pobreza entre este grupo poblacional. De igual forma, sería la incorporación de la pensión para personas con discapacidad, que es una medida necesaria para garantizar la inclusión social de este grupo. Sin embargo, al no establecerse una fuente clara de financiamiento se convierten en propuestas incompletas, que se requieren analizar a profundidad para evaluar su impacto real y definir la participación que debería tener el sector público y el privado en la reforma para evitar una fuente de conflicto.

En lo que respecta a la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica para fortalecer a la CFE podría revertir la reforma energética de 2013. Esta es una propuesta que se ha presentado y que ha sido rechazada por la representación popular, la reforma implicaría la cancelación de contratos con empresas privadas que generan energía renovable, sin lugar a duda que esto podría frenar la transición hacia un modelo energético más sostenible. Esto pone en entredicho lo que Claudia Scheinbaum expresó hace algunas semanas ante alrededor de 300 empresarios de Estados Unidos y México, reunidos por la American Society of México, en esa ocasión recordó los compromisos internacionales ante la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, en los que se establecen límites a la generación de electricidad mediante el uso de combustibles fósiles. En ese sentido, dijo que “México tiene que acelerar su transición energética, no solamente para disminuir la generación de gases de efecto invernadero, sino también para incorporarnos al mercado internacional, que es algo fundamental”. Esto parece ser contradictorio con la propuesta que se presenta, en esta perspectiva hay una división expresa de cómo afrontar el problema energético en el país, la pregunta es cuál de estas visiones prevalecerá.

Otra propuesta que expuso el presidente es sobre una reorganización del Poder Legislativo, lo que parece una propuesta inoportuna, ya que en este momento se prepara el país entero a realizar elecciones para renovar a los poderes Ejecutivo y Legislativo. El país puso en marcha todo el aparato electoral y parecería una cuestión debatible que en estos momentos se ajusten los mecanismos de representación popular bajo el argumento de reducir el costo de las elecciones y fortalecer el sistema de partidos. No parece el momento oportuno de discutir la eficiencia del Congreso. De igual forma, en momento electoral se propone la eliminación de las candidaturas plurinominales bajo el argumento de que esto podría reducir el costo de las elecciones y fortalecer el sistema de partidos. Esta es una discusión que requiere darse en otro momento, no en la antesala del período electoral, en este sentido pareciera que esta es una propuesta que debería haber sido presentada al inicio de la administración.

La propuesta sobre la creación de un nuevo organismo para la compra de medicamentos debería ser analizada cuando se discuta una reforma de salud que mejore la transparencia y eficiencia en este sector para realmente avanzar hacia un sistema de salud para todos y no simplemente como un añadido de una serie de reformas.

La elección de jueces y magistrados por voto popular podría generar politización en la selección de jueces. Lo que se requiere en este momento es certidumbre y por lo mismo habrá que pensar si la creación de un nuevo Consejo del Poder Judicial podría fortalecer la independencia y la transparencia del Poder Judicial.

En conclusión, las reformas propuestas por AMLO son ambiciosas y podrían tener un impacto significativo en el futuro de México. Es importante que estas reformas sean discutidas a fondo y que se consideren las diferentes perspectivas antes de ser aprobadas. En donde prevalezca la idea de que la construcción de un país se basa en la cooperación pública–privada.

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