Vivienda online ralentiza
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Vivienda online ralentiza

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Vivienda online ralentiza

21/05/2020

La situación para el mercado de la vivienda no ha sido fácil desde el año pasado, cuando empezaron las restricciones a las nuevas edificaciones en la Ciudad de México (CDMX).

Ahora, con el distanciamiento social, el entorno si bien es de oportunidades por los distintos programas que han desarrollado inmobiliarias, autoridades y los bancos que ahora disponen de costos del dinero competitivos, no es fácil.

Lo que el Covid-19 ha dejado también es un nuevo patrón de consumo en los compradores o usuarios de vivienda. Mucho se enfoca a la necesidad de áreas flexibles y/o adicionales que hagan factible el trabajo remoto o home office.

Este sólo hecho también lleva a la reflexión sobre la necesidad de evitar concentraciones con alta densidad social, una tendencia que va en sentido contrario de la integración de comunidades en zonas céntricas de las principales ciudades.

La nueva condición estaría generando la demanda de espacios que con el costo por metro cuadrado ante la escasez de tierra, haría inviable a los modelos de negocios del desarrollador de vivienda crear espacios con mayor metraje, pero al mismo costo.

Todo lo anterior es uno de los factores con los que habrán de jugar los modelos de desarrollo residencial, vertical y horizontal en las principales ciudades.

Una muestra de los cambios que se vive, es el efecto que provocó la cuarentena en los niveles de ventas, así como en las búsquedas de propiedades por internet para transacciones de compra y arrendamiento.

Hace unos días, la plataforma Vivanuncios de eBay reconoció una caída de 13% en las búsquedas de vivienda en venta por internet, siendo la CDMX, Yucatán, Nuevo León, Baja California Sur, Querétaro, Jalisco y el Estado de México las ciudades con mayor contracción.

Este mismo indicador profundizó en marzo su caída hasta 30% en las búsquedas de vivienda en renta, aunque también indicó que ha existido una dinámica de recuperación en las últimas semanas.

La plataforma Lamudi, por su parte registró en este período un ajuste de 22% en el lapso enero-marzo.

Y es que si bien la tecnología y plataformas digitales facilitarán la dinámica de servicios e información para el cierre de transacciones, la emergencia sanitaria podría detonar la necesidad de incorporar nuevas herramientas tecnológicas que faciliten la comercialización de propiedades.

En el listado de nuevas herramientas figuran los recorridos virtuales y la segmentación de búsquedas, sin embargo, algunas de las distintas fases que involucra una transacción aún dependen de los formatos tradicionales.

Se estima que sólo 6.4 millones de internautas busca inmuebles en plataformas digitales, al tiempo que entre enero y febrero el Sistema Nacional de Información e Indicadores de Vivienda (SNIIV) se registró la venta de 73 mil unidades a través del crédito tradicional, de las cuales 66% fue vivienda nueva.

El regreso new normal

El anuncio de ayer del Plan gradual hacia la nueva normalidad en la Ciudad de México (CMDX) deja claro los retos mayúsculos y la adopción de medidas para el reinicio de actividades en oficinas, centros comerciales y otras áreas de reunión social no sólo en la megalópolis.

El proceso en particular al espacio de trabajo no será fácil, ni tampoco sustentable en los elementos que integraba la administración de propiedades en el pasado reciente. Ahora se requiere de conocimiento e iniciativas que hagan factible su cumplimiento y sostenible financieramente su instrumentación.

Es en este contexto que surge el Centro de Conocimiento Covid-19 liderado por Gröuth Group, fundado y dirigido por Guillermo J. Sepúlveda. La iniciativa busca compartir a través de firmas especializadas como Gensler, Herman Miller, AKF, Besco, Piza Consulting, AD+P, MIW y Lavatap, un conocimiento con visión 360 a través de un modelo que ayudará a eficientar la transición a la nueva normalidad.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.