Claudia Olguín

Oficinas desafían 2024

La demanda neta llegó a 219 mil m2, mientras que la oferta nueva acumulada el año pasado fue de 133 mil m2 y se mantienen en el ‘pipline’ proyectos que sumarán 343 mil m2 de espacios.

El mercado corporativo en Ciudad de México (CDMX) alcanzó en 2023 la segunda tasa de absorción más alta desde 2018, pese al escenario que enfrenta. Rentas a la baja, una caída en el ritmo de construcción, cambios en los hábitos de los inquilinos y una tasa de disponibilidad que aún está en 23.5 por ciento en promedio en el mercado.

Si bien la recuperación en la demanda total del mercado llegó al número histórico, el acumulado anual de demanda bruta cerró en 524 mil m2, de acuerdo con el reporte más reciente de CBRE México.

A su vez, la demanda neta llegó a 219 mil m2, mientras que la oferta nueva acumulada el año pasado fue de 133 mil m2 y se mantienen en el pipline proyectos que sumarán 343 mil m2 de espacios.

Esto implica que la tasa de desocupación que supera el 20 por ciento, la demanda de espacios de oficinas ha permitido estandarizarla en ese nivel.

El escenario planteado por esta firma sugiere que este será un año marcado por la mayor afluencia a las oficinas, los nuevos estilos de trabajo y el esperado flight to quality, favorecido por la variedad de espacios que da a las empresas razones para migrar a otros edificios.

El año pasado, se incorporaron al mercado 133 mil m2 en seis edificios ubicados en los corredores Polanco, Lomas Palmas, Reforma, Insurgentes y Bosques.

De esta oferta, el mercado recibió 52 por ciento más que lo acumulado en 2022 y este año llegarían 95 mil m2 de nuevos espacios. Se espera que en el top 5 la demanda de espacios sea liderada por empresas del sector tecnológico, farmacéutico, financiero, manufactura y alimentos y bebidas.

Bajo este escenario no podemos ignorar que el inventario de este mercado superó los 8 millones de m2 y que el precio de renta promedio registra una tendencia a la baja de 1.6 por ciento menos en el primer trimestre del año, según un análisis de Newmark México.

La tendencia en las rentas es resultado del efecto del tipo de cambio que alcanzó bajos históricos en estos meses, además de los ajustes adicionales en la primera mitad del año.

Otro factor determinante en el escenario corporativo son los cambios en las formas de trabajo que se ven en la participación de los espacios reconvertidos y las áreas de coworking, además de la variedad de espacios existentes donde 54 por ciento del área rentable disponible es obra gris, 38 por ciento corresponde a espacios amueblados semiacondicionados, 3 por ciento es de subarriendo y 5 por ciento plug & play. Pese al efecto que experimenta la recuperación del mercado, destaca que las grandes operaciones continúan. Muestra de ello es lo que ocurrió en el corredor Periférico Sur con la mayor bruta y neta del mercado, donde un solo contrato de arrendamiento permitió absorber más de 21 mil m2 de los 26 mil m2 que se colocaron en este corredor.

Si bien otros indicadores que inciden directo en las decisiones de inversión como los cap rates, históricamente este mercado ha logrado reinventarse y establecer nuevas crestas de expansión. Así que éste desafío no será la excepción.

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