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Tres temas que urge definir este año

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Tres temas que urge definir este año

13/01/2021
Actualización 13/01/2021 - 13:43
columnista
Atzayaelh Torres
Energía con H al Final

Dentro de la vorágine de cambios que se anticipan para el sector energético en este año se avizoran tres temas que deben, sí o sí, resolverse por razones de seguridad, y que no han quedado claros en la proyección que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador tiene del país, antes de entrar a la segunda mitad de su mandato.

El gobierno debe ser claro con las petroleras, así como con los grandes generadores de energía eléctrica en el país, en cuanto a si va a continuar, o no, con la licitación de rondas petroleras y la organización de subastas de energía.

A pesar de que a la fecha, y desde que comenzó el gobierno, el discurso continúa siendo que se van a evaluar los resultados de los contratos vigentes en este año, públicamente se han desestimado estas dos herramientas vigentes en el marco legal mexicano, a la par de que avanza la contrarreforma energética (como hemos señalado en este espacio).

Sin embargo, en un comunicado del 16 de diciembre de 2020, la Secretaría de Energía (Sener) informó que como un avance hacia la “transición energética ordenada”, se habían instalado 75 por ciento de los proyectos eólicos y fotovoltaicos emanados de las subastas de largo plazo del mercado eéctrico mayorista, con más de cinco mil megawatts (MW) de capacidad instalada, así que ¿seguirán? Francamente lo dudo, pero en su lugar, deben considerarse entonces otras opciones, lo mismo en la extracción de hidrocarburos.

Más allá de las teorías conspirativas sobre el apagón del 28 de diciembre, la precariedad de la red de transmisión de electricidad en México quedó manifiesta y debería ser un asunto prioritario en la agenda del país.

Por años (sexenios completos) se hicieron de lado los planes para modernizar el ‘sistema nervioso’ que permita llevar de un lado a otro la electricidad de manera eficiente, y con el que se podrían subir a la red (ahora sí y sin desbalances) a cualquier tipo de generación eléctrica.

El mensaje del gobierno de la #4T ha sido claro: en enero de 2019 canceló las licitaciones para construir dos megalíneas de transmisión, una que conectaría al sistema de Baja California con el del resto del país (hoy opera de forma independiente); y una más que llevaría la electricidad generada desde la capital eólica mexicana, el istmo de Tehuantepec, en Oaxaca, al centro del país; pero en su lugar, no puso otra alternativa.

Lanzar un plan definitivo para modernizar el Sistema Eléctrico Nacional debería ser imperante para el gobierno de México.

Otro tema del que poco se habla, pero que resulta igual de relevante en el contexto actual es el nivel de almacenamiento de petrolíferos que tiene el país, y que en el Valle de México no alcanza ni un día entero.

Luego de que en 2017 se publicara la política de almacenamiento que obligaría a incrementar este nivel, tanto para Pemex como a los privados que participen en la cadena comercial de dichos productos, la #4T consideró que la estrategia estaba basada en el desarrollo de un mercado a costa de Pemex, y se bloqueó.

Aquí existe una oportunidad de incrementar la inversión en el sector y en un corto plazo. Sin embargo, se requiere reorganizar por completo la visión como política pública en este eslabón de la cadena. El tiempo apremia.

DE LUTO

Desde este espacio le enviamos un fuerte abrazo y nuestras más sinceras condolencias a la familia de Víctor Figueroa, presidente de la Asociación de Distribuidores de Gas LP del Interior (Adigas), quien falleció el domingo, tras haber sido hospitalizado por Covid en diciembre pasado. Que Dios les de consuelo en este momento tan complicado. Víctor sin duda era un gran entusiasta del sector energético, quien con mucha disposición compartía siempre sus puntuales apreciaciones.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.