Energía con H al Final

Petroleras invierten menos

Al cierre de 2020 las petroleras que operan en el país reportaron un retroceso de 6 por ciento en las inversiones realizadas, comprensible tomando en cuenta el año que se vivió.

2020 fue un año económicamente complicado para todos, y las petroleras no fueron la excepción. En un año históricamente atípico por completo, y navegando por el mar de la incertidumbre, es comprensible y natural que hayan bajado el ritmo con que venían desempeñándose en México.

De acuerdo con un reporte de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), con datos al cierre de 2020, la inversión para actividades de exploración y extracción en México cayeron solo seis por ciento con dos mil 452 millones de dólares, 154 millones abajo respecto a lo reportado en 2019, cuando lograron duplicar los mil 16 millones de dólares registrados por la CNH en 2018.

Sin embargo, de manera particular, los contratos relacionados con asociaciones y migraciones, donde Pemex está involucrada, fueron los que tuvieron los mayores retrocesos en el ritmo de inversión, según el órgano regulador.

Así, dentro del reporte de la CNH, destacan algunos casos como el de Talos, que bajó 80 por ciento sus números de 2019 contra 2020 con solo 32 millones de dólares en el contrato que obtuvo en la ronda 1.1, pese a que ahí se encuentra el prometedor campo Zama; o en contraste, el incremento de 260 por ciento que dio Fieldwood con 281 millones de dólares al cierre del año pasado, colocándose en el cuarto sitio como el mayor inversionista del año.

En primero, segundo y tercer lugar estuvieron respectivamente Pemex Exploración y Producción con 397 millones de dólares en Ek-Balam (aunque 36 por ciento menos respecto a 2019); ENI con 366 millones de dólares; y Hokchi con 310 millones de dólares, ambos en contratos obtenidos en la ronda 1.2.

Llama la atención también los 25 millones de dólares que invirtió en 2020 la China Offshore Oil Corporation en el contrato que obtuvo de la ronda 1.4, y que se suman a los 10 millones de dólares erogados en años pasados; así como los 52 millones de dólares de Capricorn Energy, o incluso los 12 millones de Lukoil.

Sin embargo, y pese a sus contadas excepciones, de manera extraoficial, y motivadas exclusivamente por la coyuntura sanitaria, las petroleras han hecho saber su intención de bajar al mínimo sus programas de trabajo hasta que haya mejor panorama internacional, en referencia al Covid-19, y por supuesto que también interno, pues algunas de ellas, de acuerdo con fuentes, han tratado de vender su participación en los contratos, pese a la insistencia del gobierno de México en que respetará los contratos.

En fin, de cualquier forma la baja en el ritmo de inversión por parte de las petroleras no es buena señal en lo que ha de venir para un año que igual se antoja complicado, y donde, en teoría, se definirá si dentro de la soberanía energética que busca el presidente López Obrador, caben las rondas y farmouts. ¿Es momento de invertir en el sector petrolero mexicano? Solo ellas tienen la respuesta.

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