¿Cuál es la prisa en Pemex?
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¿Cuál es la prisa en Pemex?

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¿Cuál es la prisa en Pemex?

22/08/2018
Actualización 22/08/2018 - 10:05

*Leo, felicidades 'man' y bienvenido al primer piso.

¿Cuál es la prisa? Es la pregunta que se hacen trabajadores de Pemex ante la ola de contrataciones que están emanando de Exploración y Producción, pues desde las elecciones del 1 de julio ha convocado a 40 concursos de diversos productos y servicios, de acuerdo con información pública. Adicionalmente, y en el mismo periodo, ha publicado tres invitaciones restringidas internacionales por jugosas cantidades.

Cualquiera pensaría que lo que no hicieron en cinco años, lo quieren hacer en cinco meses.

La gestión de estos 43 contratos estará a cargo de la próxima administración, tema donde por cierto, Pemex nombró a Miguel Ángel Lozada como representante de la subsidiaria más importante de la petrolera nacional ante el equipo de transición. Al interior de PEP se le conoce a Lozada como uno de los colaboradores más fieles y cercanos del actual director Juan Javier Hinojosa Puebla, y también le ha jurado lealtad a Carlos Treviño, y también se le recuerda adentro por su participación en el escándalo de los “barriles de agua”, cuando PEP infló sus indicadores de producción y tuvo que corregir en 2014.

Ya en entregas anteriores hemos dado cuenta de la celeridad que le han puesto a las asignaciones directas, de las cuales están en cola casi 30, de acuerdo con datos filtrados de Procura y Abastecimiento de Pemex. Con las licitaciones aplica el adagio: una raya más al tigre.

El hecho de que liberen tantos procesos licitatorios pone en duda cómo se hicieron las bases del concurso, los procesos de mercadeos; por ello la publicación con muchos errores no es sorpresiva. En otro flanco, el malestar en los contratistas es evidente, pues desde que arrancó el sexenio estuvieron buscando y promoviendo la licitación de servicios pero no fueron escuchados.

Hoy, Pemex Exploración y Producción está sentado en una bomba de tiempo que podría explotarle a Fluvio Ruiz Alarcón, quien por cierto, me cuentan que aún no la tiene segura en el máximo asiento de PEP, pese a que en recientes reuniones con protagonistas del sector energético ya se le presenta como el elegido, pues la grilla de exdirectores jubilados, que hemos tratado en este espacio, podría surtir efecto.

Lo correcto sería que la nueva administración, y aprovechando la amable transición, después de su análisis decidiera cuáles serían los nuevos procesos licitatorios que seguirían y cuáles serían cancelados. En este sentido, urge que comience la revisión de los contratos. Por lo pronto, pueden empezar con estos 43.

Reportaba en semanas pasadas que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) sostendría una reunión con el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) donde tratarían la propuesta para eliminar la socialización de las pérdidas no técnicas, a pesar de que esta era ya una promesa para los participantes del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), quienes hoy en día tienen que incrementar hasta en 26 por ciento sus tarifas para contribuir a recuperar algo de los 30 mil millones de pesos que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) pierde cada año por la falta de pago o por el uso de “diablitos” en el mercado doméstico.

Pues bien, resulta que de último momento la comisionada Neus Peniche Sala, decidió no subir a la reunión el punto descrito, lo que generó molestias entre los suministradores calificados del MEM, pues aseguran que la desaparición de este cargo, sustentado hace dos años en el acuerdo 74-2015 de la CRE, se encuentra ya pactada entre las diferentes autoridades regulatorias del sector, y que el único paso que faltaría para eliminar su impacto tarifario es la oficialización del asunto en un nuevo acuerdo emanado del organismo que preside Guillermo García Alcocer.

No obstante, aseguran las empresas competidoras del mercado, desde la Secretaría de Energía, que aún comanda Pedro Joaquín Coldwell, se ha recibido el mensaje de que el costo político de la decisión no debería ya corresponderle a la administración del Presidente Enrique Peña Nieto; por lo que se habla de la conveniencia de aplazar el mencionado anuncio hasta una fecha posterior al 1 de diciembre del presente año, cuando las riendas del sector energético, y eléctrico específicamente, estén en manos de Rocío Nahle, como titular de la Secretaría de Energía, y de Manuel Bartlett, como director de la CFE. Suerte.

Vicente González Dávila, director de Geo Estratos, denuncia en este espacio que la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) los ha marginado de participar en las rondas petroleras que organiza, luego de que decidiera no firmar en 2015 cuatro contratos que ganó en la Ronda 1.3 con su entonces socio londinense Mx Oil, sobre la cual dice el empresario, “debo reconocer que hicimos una mala elección con esta empresa inglesa, de lo que asumo la responsabilidad” .

El ingeniero geofísico originario de San Luis Potosí, dice que su empresa que tiene más de diez patentes para mejoras en la actividad petrolera, ha sido “atropellada” por una nueva cláusula en las bases de licitación donde se impide participar a “Compañías, Consorcios o asociaciones en participación se les haya hecho efectiva a las mismas o a sus Filiales o accionistas más de una Garantía de Seriedad en los últimos cinco años derivado de un proceso de licitación para la adjudicación”, como fue el caso tras el pago de más de siete millones de pesos al Fondo Mexicano del Petróleo, según dan cuenta sus estados financieros que son públicos.

“Esto no se estableció en las bases de licitación en la que participamos, ahora provocan incerteza jurídica al condicionar a los participantes sin que previamente haya existido que esta medida restrictiva la podrían aplicar en caso de no firmar los contratos. Emprendí el proceso legal para que la CNH aclare esto, ya que nos afectan en nuestra imagen y reputación”, comentó.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.