Energía con H al Final

¿Celebrar o ejercer la expropiación?

En el 83 Aniversario de la Expropiación Petrolera que se celebrará mañana en Tabasco, hay mucho qué reflexionar pues el contexto no es el mismo.

En el discurso de más de 16 minutos donde justificó la Expropiación Petrolera el 18 de marzo de 1938, el presidente Lázaro Cárdenas acusó a las compañías energéticas de orquestar una campaña mediática dentro y fuera del país, para dañar los intereses económicos de la nación, tras no acatar un fallo que les obligaba a darle a los trabajadores mejores condiciones laborales y salariales.

Las acusó de haber conseguido ganancias a costa de años y años de privilegios por parte de gobiernos anteriores, e incluso los acusó de asesinos a través del uso de policía privada; además, 'El Tata' denunció a las empresas de ofrecer condiciones de "mediocridad, miseria e insalubridad" para los trabajadores nacionales, contrastantes con el confort procurado en todo momento para el personal extranjero.

Lo que siguió a ese discurso lo podemos encontrar en cualquier monografía de papelería: las filas de personas de todas las clases sociales que llevaron sus pertenencias para juntar alrededor de dos millones de pesos (de aquel entonces), que más que aportar para el pago de las inminentes indemnizaciones, lograron tatuar en el ideario colectivo el nacionalismo energético que hoy está más exaltado que nunca, con las consecuencias que se deberán enfrentar en tribunales, por supuesto.

Es irónico que 83 años después sea ahora el sector eléctrico donde ebulle ese nacionalismo, protegido por la soberanía energética que persigue la cuarta transformación, como un paraguas donde se resguarda a la nación bajo una lluvia de amparos, que desde el Poder Judicial emanan haciendo gala de una pronta y expedita justicia que ya quisiera cualquier otro litigio menos importante para los poderes de facto en el país.

También es irónico que esa misma expropiación, como recurso legal, es quizás uno de los pocos caminos que quedan al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador para implementar su visión del sector energético, pero poco posible al no ser la misma situación de desacato que se vivió en el cardenismo, y al tener, como gobierno, la principal posición en el mercado a través de Pemex y la CFE.

Así, el Aniversario de la Expropiación Petrolera que se festejará mañana en Tabasco tiene más sentido que otros años por el rumbo político del país, pero también resulta confrontante con una realidad global que demanda acciones encaminadas no solo a procurar la universalidad del acceso a la energía, sino su eficiencia y sostenibilidad en el largo plazo. Hay mucho en qué reflexionar este 18 de marzo.

Pónganse las pilas

Más allá de controversias judiciales por la reforma eléctrica que busca modificar el despacho de energía en el país, hay que hablar de soluciones técnicas y eficientes.

De acuerdo con Quartux México, los apagones que se registraron en meses pasados evidencian la urgencia de implementar sistemas de almacenamiento de energía con base en baterías de ion-litio; un mercado potencial que podría alcanzar 4 mil 500 millones de dólares.

Alejandro Fajer, CEO de Quartux, explica que aplicando dicha tecnología se fortalece una red de transmisión "frágil y saturada", como se reflejó recientemente, ya que se permitiría liberar al sistema en momentos críticos, y de esta forma proteger a los usuarios de los temidos apagones. Abusados.

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