Energía con H al Final

El Sol no sale en Baja California

Rodolfo Castro dejó en la Secretaría de Hacienda de Baja California una deuda de 270 mdd que deberán pagarse para la construcción de una planta fotovoltaica que está detenida.

Lo que en marzo pasado pareció solo un relevo natural al calor del clima político-electoral en el gabinete de Jaime Bonilla, gobernador de Baja California, esconde una historia de endeudamiento relacionada con las energías renovables.

Rodolfo Castro Valdez dejó la Secretaría de Hacienda de Baja California en marzo para unirse a la campaña de Alfonso Durazo, hoy gobernador electo de Sonora; sin embargo, uno de los principales motivos por los que salió del gobierno estatal es que dejó una deuda de 270 millones de dólares, que deberán pagarse durante los próximos 30 años, para la construcción de una planta fotovoltaica que está detenida. Les cuento.

Como presidente del Comité Interinstitucional de Energía (CIE) del Poder Ejecutivo del Gobierno del Estado de Baja California, según consta la convocatoria de la licitación LPN-CIE-001-2020, Castro Valdez logró que se asignara la construcción de una planta fotovoltaica a Next Energy de México, cuyo representante legal es Héctor Martínez Vivas, esto, pese a la solicitud expresa del gobierno federal de no llevar a cabo la obra, un tema revelado por el mismo Bonilla a medios de comunicación en agosto de 2020.

De acuerdo a fuentes abiertas, la Secretaria de Infraestructura buscaba la reducción del costo de la electricidad en un 30 por ciento con la construcción de la planta fotovoltaica, sin embargo, con la propuesta económica de Next Energy de México no se lograba la meta. Así, el proyecto no ha avanzado por falta de permisos a nivel federal, ante la insuficiente justificación técnica por parte del gobierno de Bonilla.

Pero ¿qué pasa en Baja California? Este no es el único caso empantanado en la entidad. Trascendió también esta semana un video en el que el chofer de una pipa de gas LP, que se estrelló en un puente peatonal en Tijuana para salvar vidas de transeúntes al quedar sin frenos, pide directamente al presidente Andrés Manuel López Obrador su intervención ya que Zeta Gas tiene “todo comprado aquí en Baja California”, se le escucha gritar desesperado, pues le quieren dar 20 años de cárcel. Ante la súplica de Rodolfo Martínez, y al venir en la misma camioneta, el Presidente pide al gobernador Bonilla que baje su ventana y atienda al señor, cuyo caso se ha mediatizado a nivel local. Una vez que se arrancó el vehículo, ¿que le habrá dicho Bonilla al Presidente para justificar el actuar del monopólico grupo energético?

Y no es todo, en mi columna del sábado di a conocer un reporte sobre el quebranto que el robo de hidrocarburos ha causado a Pemex en los últimos 14 años, donde Baja California es el protagonista de este año, concentrando 96 por ciento de los casi 92 millones de pesos que se le han extraído a la petrolera nacional entre el 1 de enero y el 14 de abril de 2021. Si bien Pemex es del ámbito federal, la responsabilidad de la seguridad es del estado, y estos números sin control reflejan los grandes problemas que enfrenta la entidad. Y aquí cabe otra pregunta más importante: ¿a dónde se están yendo todos esos litros que le ordeñan en Baja California a Pemex, quién los vende y en dónde?

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