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¿Que las chicharras vuelvan a sonar?

En los estados de Tamaulipas, Veracruz, Coahuila, Nayarit y Chiapas existen condiciones favorables para que las chicharras vuelvan a sonar.

Ahora sí no hay vuelta atrás. El regreso a clases, bajo el sistema híbrido, parece inminente; incluso antes de que acabe este ciclo escolar 2020-2021. La prueba piloto será el estado de Campeche, que el lunes 19 de abril retornó a las aulas, pero después seguirán los estados de Tamaulipas, Veracruz, Coahuila, Nayarit y Chiapas, donde a decir de las autoridades sanitarias, existen condiciones favorables para que las chicharras vuelvan a sonar.



A pesar de ello, hay muchas interrogantes en el horizonte del regreso a clases presenciales, pero se irán despejando una a una. Por ejemplo, ¿en qué estado se encontrarán las instalaciones e infraestructura escolar después de más de un año sin actividad? Sin hablar del equipo de cómputo, el cual sin duda cambió de dueño hace mucho tiempo.



El gobierno ha informado que se vacunará, con las dosis de CanSino Biologics, a todo el personal educativo, no solo a profesores, sino a administrativos, y en general, a todo aquel que labore al interior de los planteles escolares. Sin embargo, no se ha considerado que es probable que para cuando se decrete el regreso a clases presenciales seguramente habrá padres de familia que todavía no estén vacunados por su rango de edad, lo que podría ponerlos en riesgo.



Recordemos que, según lo que nos han informado a lo largo de todos los meses previos de la pandemia, son los niños quienes más fácil pueden transmitir y llevar el virus a sus casas, con todo lo que eso implica. Quizás los abuelos ya estén vacunados para entonces, pero ¿y los padres de familia?



No hay olvidar tampoco los casos del llamado Síndrome Inflamatorio Multisistémico Pediátrico, que es un padecimiento que se ha detectado en el país y relacionado con infantes quienes han resultado positivos a Covid. Ya veremos qué pasa, pero la sola mención del regreso a clases en tiempos de pandemia, produce escozor.



Una polémica decisión



El gobierno de la 4T decidió vacunar primero a los maestros antes que al personal de salud. Sin duda, esta decisión es muy polémica, pues pocos han estado tan expuestos al nuevo coronavirus como los médicos de primer contacto de consultorios privados -incluidos los consultorios anexos a la farmacia-, los cuales, cabe destacar, han quitado mucha de la carga que tendrían las consultas en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).



Ante las críticas y posibles demandas legales de este grupo de médicos del sector privado, el presidente Andrés Manuel López Obrador les respondió con un tajante: “Que esperen su turno”, como si su vida no dependiera de ello y como si no llevaran más de un año lidiando todos los días con personas infectadas que no fueron atendidas por las instituciones de salud del gobierno.



Así es, solo los médicos, enfermeras e integrantes del sector salud que recibirán las vacunas anti Covid son los que se ubican en el frontline, o bien, la primera línea de atención contra Covid-19. Los demás, que hagan fila, como todos. Así que el presidente López Obrador no debe sorprenderse con las demandas legales que empezará a recibir en su despacho.



La base de los medicamentos, la investigación clínica



Es un tema del que no se habla mucho, pero no por eso es menos relevante. La Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF), define a la investigación clínica (IC) como una actividad fundamental para demostrar que los medicamentos y las vacunas son eficaces y seguros. Si no existiera evidencia científica generada a través de estudios clínicos, no habría recomendación alguna ni intervención terapéutica y/o preventiva.



Así es, la IC es el método científico para prevenir, diagnosticar y tratar las enfermedades que le ocurren tanto a animales como a seres humanos, porque recordemos que la industria farmacéutica también desarrolla moléculas para animales de compañía y para consumo humano.



Lo cierto es que la IC ha salvado millones de vidas al ayudar a los médicos a determinar causas y tratamientos para las enfermedades, además de que brinda una serie de beneficios, como buscar tratamientos nuevos para pacientes en diferentes áreas terapéuticas, fortalecer al sector salud y atraer grandes inversiones a nuestro país.



Y es que en México, advierte ACROM, no es posible hacer ningún estudio clínico sin un protocolo que debe ser aprobado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), los Comités de Ética y la ConBioética.



La IC debe verse como un beneficio para la población y como una inversión, como es su papel en la realidad; así se proyectarán con más facilidad los beneficios y las ganancias que se obtendrán, empezando por la salud de la población, lo cual es fundamental, sobre todo ahora en tiempos pandémicos, porque sin lugar a dudas abona a la deteriorada economía del país.



En suma, la IC debe efectuarse por profesionales expertos, con el mayor rigor ético y científico, además de cumplir en todo momento con todos los aspectos regulatorios nacionales o internacionales. Así que el gobierno debería apoyar todas las iniciativas que vayan en el camino del fortalecimiento de esta industria en el país.



El Botiquín



En números redondos, en nuestro país se han aplicado alrededor de 14.2 millones de vacunas anti Covid y se han recibido distintos embarques que suman 19 millones de dosis. A la fecha hay 2.3 millones de casos confirmados, 1.8 millones de personas recuperadas y 212 mil fallecimientos por Covid-19, según números oficiales, aunque sabemos que la cifra real ronda las 400 mil muertes por la nueva enfermedad. La pandemia sigue vigente, no es tiempo de bajar la guardia.


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