Análisis sin Fronteras

Vacaciones que destruyen reputaciones

En lo referente a la crisis del Covid-19, López Obrador no puede darse el lujo de tener funcionarios que no asuman sus responsabilidades.

"Alguien que me quiere mucho me trajo esta camiseta de Zipolite". Este es el texto de una camiseta que porta el presidente de México en una fotografía que circula por las redes sociales.

Obviamente la 'fotografía' es un meme donde el autor, usando humor negro, se burla no solo del presidente, sino la estrategia de la 4T para enfrentar la profunda crisis que vive México en este momento. Y lo que menos necesita el gobierno de México en este momento es que se deteriore aún más la credibilidad de la estrategia del gobierno, todavía no salimos del barranco a pesar de que ya están llegando las benditas vacunas. Hay todavía meses, tal vez un año más de dificultades sanitarias, económicas y de seguridad para México.

Obviamente la fotografía, el meme, está haciendo referencia a las vacaciones de fin de año que tomó el subsecretario Hugo López-Gatell, en una playa en Oaxaca. Las fotografías del encargado de la estrategia de México para enfrentar el Covid-19 en un avión y después, en un restaurante, en ambos casos sin cubrebocas, no solo circularon en México, sino alrededor del mundo.

Porque el subsecretario López-Gatell no es cualquier funcionario desesperado por unas vacaciones con sus seres queridos, sino que es la persona que debería de poner el ejemplo para todos de #QuédeseEnCasa. Pero, también, ante la crisis humanitaria que se está viviendo en el centro de país, no debería de abandonar la Ciudad de México.

Tal vez pensó que la situación no es taaaaaan grave, o que podía abandonar sus funciones y nadie, pero nadie se iba a dar cuenta, o simple y llanamente le valió madre.

En cualquier otro país 'normal', donde funcionan los pesos y contrapesos políticos, al Dr. Hugo López-Gatell le hubiera valido su puesto y ya habría renunciado. O el secretario de Salud hubiera pedido su cabeza. La pregunta es: ¿Quién le dio permiso al Dr. Gatell de tomarse unos días de descanso? Si fue el secretario de Salud (¿quién se acuerda cómo se llama?), también su cabeza debería de rodar. Y si fue el presidente López Obrador quien le dio permiso de viajar, es una señal más de la incapacidad de entender que la crisis del Covid-19 cambió el rumbo del país, por ende, debería haber cambiado la estrategia del gobierno reconociendo la profunda crisis que vive México.

¿Quién estuvo de encargado durante las vacaciones de Gatell?

De hecho, el mismo día que circulaba este meme de la camisa de Zipolite que supuestamente portaba el presidente en la conferencia de prensa vespertina, se anunciaban más de mil defunciones en las últimas 24 horas por Covid-19, una de las cifras más altas de muertes diarias desde que inició la crisis. Ni hablar sobre la ocupación hospitalaria de más de 80 por ciento en varias entidades del país. Antes del cierre de edición, medios reportaban que durante el fin de semana que el Dr. López-Gatell estaba de vacaciones, falló el suministro de oxígeno en un hospital del IMSS en Morelia, muriendo, según los reportes, 36 pacientes. Habrá que confirmar esta información, pero ante este tipo de crisis, seguramente hubiera sido útil tener funcionarios que pudieran movilizar al gobierno nacional para apoyar al IMSS y a este hospital.

No son tiempos 'normales'. A diferencia de otros momentos de 'normalidad', hoy día los funcionarios tienen poco margen para cometer errores. Una decisión errada, o un mensaje mal comunicado, puede resultar en la muerte de miles de personas. En situaciones de crisis, más allá de los recursos que tenga el Estado o la preparación que tengan los funcionarios, es la credibilidad y la fe de la población en la capacidad de sus gobernantes lo importante a corto plazo.

El hecho de que se transmite una conferencia vespertina todos los días para transparentar la información del gobierno sobre la situación de la pandemia por el Covid-19, envía un mensaje de lo que se vive en México y es un extraordinario esfuerzo para darle credibilidad al actuar del gobierno .

Creo que no hay un gobierno del mundo que tenga conferencias diarias para informar a la población. Pero de nada sirve este extraordinario esfuerzo, si los protagonistas, los responsables de implementar la estrategia para enfrentar la crisis, pierden credibilidad por frivolidad, por incapacidad o por soberbia de un funcionario que debería de poner el ejemplo al resto de la población.

El presidente López Obrador se equivoca en muchas de sus políticas públicas, pero en lo que se refiere a la crisis del Covid-19, no puede darse el lujo de tener funcionarios que no asuman sus responsabilidades como científicos y expertos responsables. A López Obrador le urge un gabinetazo y chivos expiatorios.

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