Apocalipsis de marzo
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Apocalipsis de marzo

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Apocalipsis de marzo

11/03/2020
columnista
Ana María Salazar
Análisis sin Fronteras

Al entregar esta columna para su publicación, surgía en cascadas información, de último momento, de eventos y decisiones que están tomando gobiernos alrededor del mundo ante el incremento del contagio del Covid-19 y la crisis en los mercados por la caída en un 30 por ciento del precio de los hidrocarburos a nivel mundial por la decisión de Arabia Saudita de producir 10 millones de barriles de petróleo por día a partir de abril de este año.

Propongo que esta semana sea recordada como el ‘apocalipsis de marzo’.

Lo interesante es que el gobierno de México sigue actuando como si los eventos que están marcando las economías y las políticas alrededor del mundo no están afectando al país. Este martes 10 de marzo el presidente Andrés Manuel López Obrador comentó en su conferencia mañanera “que ante la crisis que se generó en los mercados financieros por lo del coronavirus, por la caída en el precio del petróleo, ahí vamos resistiendo. Ayer les comentaba que tenemos finanzas públicas sanas, eso nos ayuda mucho porque logramos blindarnos, no se gastó más de lo que tenemos de ingresos, no se endeudó al país, por primera vez no creció la deuda pública.”

Interesante la respuesta considerando que el crudo mexicano reportó un desplome de 31.6 por ciento y en el año acumula una baja de 56.5 por ciento. En la conferencia de prensa del gobierno la Secretaría de Salud insiste en que en México hay menos de 10 casos confirmados de personas infectadas de Covid-19. De hecho, en esa misma conferencia de prensa una experta explicó las características de personas que sufren de pánico, ofreciendo apoyo clínico a los que podrían estar sufriendo de algún ataque de pánico.

Entiendo porqué el gobierno estaría buscando no asustar a la población, a los inversionistas y a los empresarios. Pero, usar la conferencia de prensa para básicamente decir que la información que estaría surgiendo de otros países, y nos está produciendo problemas mentales, creo que estuvo un poco fuera de lugar.

Cómo no vamos a tener pánico cuando vemos que otros países están tomando pasos contundentes para enfrentar la crisis económica anunciando estrategias contracíclicas. Hace unas horas presidente Trump anunció que estaría buscando alivio fiscal para empresas y asegurar que personas pudieran tener acceso al seguro de despido –asumiendo que podría incrementar el desempleo en su país.

Hay universidades alrededor de Estados Unidos, como el caso de Harvard, que optaron por iniciar clases en línea y les pidieron a sus estudiantes no regresar a la universidad hasta después de las vacaciones de primavera, hasta nuevo aviso.

El estado de Nueva York pidió apoyo de la Guardia Nacional, institución que solo sale a apoyar la población cuando hay desastres naturales y en situaciones excepcionales.

Joe Biden y Bernie Sanders ya anunciaron que reducirían los eventos masivos con sus seguidores, por razones de seguridad sanitaria.

Varios legisladores estadounidenses y el recién nombrado jefe de gabinete de Trump tuvieron que autoaislarse y están en espera de ver si fueron contagiados con Covid-19, después de tener contacto con una persona confirmada en un evento político donde estuvo el mismo Donald Trump. Sigue la pregunta sobre la posibilidad de que el presidente Trump podría haberse contagiado.

En el resto del mundo surge más y más información de la gravedad de la situación. Nadine Dorries, de 62 años, la legisladora por el Partido Conservador, que es ministra de Seguridad del Paciente, Prevención del Suicidio y Salud Mental, es la primera funcionaria del gobierno británico contagiada por coronavirus.

El gobierno de Estados Unidos envió un nuevo comunicado sobre los riesgos de coronavirus en México. El gobierno de Honduras ordenó la cancelación de todos los vuelos directos que provienen de México.

Planes contracíclicos, capacidad de reaccionar, proteger la salud de los funcionarios, empezar a cancelar eventos, preparar a las fuerzas armadas y protección civil, y sobre todo cuidar el tono de cómo se imparte la información, son los mensajes que el gobierno de México debería de tomar en cuenta de lo que está sucediendo en el resto del mundo.

Huele a humo y se empiezan a ver las llamas. Entiendo que no hay que entrar en pánico, pero por lo menos hay que asegurar que hay agua para apagar el fuego. Porque en este momento parecería que el plan es que ‘corra el que pueda’

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.