Trump-AMLO, un encuentro con propósitos reeleccionistas
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Trump-AMLO, un encuentro con propósitos reeleccionistas

COMPARTIR

···
menu-trigger

Trump-AMLO, un encuentro con propósitos reeleccionistas

02/07/2020
Actualización 02/07/2020 - 14:45

Saben que lo van usar, pero no le queda otra, tiene que corresponder al apoyo brindado por el mandatario estadounidense, el último: prestarle petróleo en el recorte que ordenó la OPEP.

Existe una gran cooperación bilateral en las agendas de ambos países, sin embargo, haber mantenido a raya la migración centroamericana, representó oro molido para Donald Trump, ya que no hubo necesidad de apresurar la construcción del muro fronterizo y por otro lado, cumplirle a sus simpatizantes de frenar la migración ilegal.

Ese apoyo brindado por el gobierno del presidente López Obrador, le dio un tanque de oxígeno a Trump en sus aspiraciones por la reelección.

Y ahora quiere usarlo de nuevo en su encuentro el próximo 8 y 9 de julio en la Casa Blanca, en la contienda política electoral de ese país, en donde el magnate inmobiliario está abajo por 14 puntos de su rival demócrata Joe Biden.

En tiempos en que la soberanía nacional tiene la misma importancia que el resultado de un partido de futbol entre el Irapuato y el San Luis, pues ya nadie pega el grito al cielo cuando el gobierno de la 4T se ha puesto de tapete para que el presidente Trump haga y deshaga a su gusto por encima de los asuntos de interés nacional para México.

Simplemente con el paso del tiempo veremos qué tanto ayudó a México el nuevo T-MEC en relación con el TLCAN, ya que para varios sectores empresariales nacionales, se dieron demasiadas concesiones a los norteamericanos.

Y ahora, Trump necesita que AMLO lo visite, el pretexto no importa, simplemente requiere su presencia para mostrar a los electores de ese país, el grado de sometimiento de México a las políticas del mandatario estadounidense.

Si alguien duda de que López Obrador apoya a Trump en su aspiración reeleccionista, pues vive en otro planeta y dirán algunos que ante el inminente triunfo de Biden, es un gran error, ya que de acuerdo con la encuesta que publica sistemáticamente el NYT indica que el candidato demócrata tiene una ventaja de 14 puntos sobre Trump. El 50 por ciento de los votantes encuestados prefieren a Biden; sólo 36 por ciento prefiere a Trump.

Para el excanciller Bernardo Sepúlveda, la visita de AMLO a Washington no representa ninguna ventaja política o económica que beneficie a México y por el contrario, esa visita afectará negativamente al interés nacional, produciendo un efecto de desagrado y repudio entre los mexicanos, de una profunda decepción al quedar vulnerados los principios que pertenecen a una tradicional política exterior, en donde la respetabilidad de la nación mexicana es un valor supremo e indeclinable, valor que ahora es imperativo mantener inmaculado.

Tiene razón Bernardo Sepúlveda en sus planteamientos, sin embargo, sus consideraciones no contemplan la serie de compromisos que han hecho ambos mandatarios que, incluso, van más allá de las agendas bilaterales de ambos países y responden más a los deseos reeleccionistas de ambos mandatarios.

¿No me cree? El tiempo dirá quién tuvo la razón.

En este contexto, como señala Sepúlveda, la visita del presidente López Obrador a Washington y su reunión con el presidente Trump, habrá de producir una reacción de profunda antipatía en el Partido Demócrata. Si Biden gana la Presidencia, su antagonismo hacia México será evidente en las políticas bilaterales que adopte.

Pero aún si Biden no es el triunfador en la contienda presidencial, es muy probable que el Partido Demócrata mantenga su mayoría en la Cámara de Representantes y, además, que gane el control del Senado estadounidense. De ser ese el caso, el Partido Demócrata se encargará de pasarle la factura política a México, con las nefastas consecuencias del caso.

Si gana Biden la Presidencia y el Partido Demócrata el Congreso, los últimos cuatro años del mandato de López Obrador habrán de transcurrir en un ambiente repleto de dificultades en la relación bilateral, en donde México será el principal perdedor.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.