Se agota el tiempo en la CRE
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Se agota el tiempo en la CRE

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Se agota el tiempo en la CRE

12/03/2019
Actualización 12/03/2019 - 14:41

El rechazo en el Senado a las ternas propuestas por el titular del Ejecutivo para ocupar las cuatro vacantes en la Comisión Reguladora de Energía (CRE) no fue por mantener una posición recalcitrante contra AMLO, sino por la incompetencia de los aspirantes; sin embargo, de esta lista el presidente tendrá que escoger, por lo menos a uno, para que la CRE pueda sesionar.

El tiempo corre su marcha y el plazo se agota, ya que a partir de 14 de marzo, si en el Senado no eligen a los sucesores de los tres consejeros que dejaron sus puestos en diciembre, el presidente podrá hacerlo directamente.

En la Cámara alta existe una oposición generalizada –vamos, hasta entre algunos senadores de Morena– a la mayoría de esos aspirantes por acudir a su evaluación ante la Comisión de Energía sin los conocimientos básicos ni la preparación técnica. Diez de los doce estaban seguros que era una chamba que dependía directamente de López Obrador.

La respuesta más célebre de los suspirantes la dio el ingenuo Jorge Amaya Mendívil ante el cuestionamiento de Xóchitl Gálvez, de si sabía que era un CEL (Certificado de Energía Limpia). A lo que ni tardo ni perezoso, respondió: “Ahí sí, le voy a ser honesto, porque estamos aquí en términos de honestidad, ¿qué es un cel? Esto es un cel” (y levantó su teléfono celular con la mano).

Ni un alumno de secundaría (o quién sabe) acudiría a presentar un examen sin los conocimientos más elementales.

Otro aspirante, Raúl Morales, ni siquiera se presentó a la comparecencia; Fernando Juárez no cumple con el requisito de un año de distancia entre un puesto en Pemex y su actual aspiración, y Luis Linares confesó que no sabe lo que es el Cenace.

La mayoría de los otros aspirantes están por el estilo. Unos no son especialistas, otros no saben cuáles son las principales funciones de la CRE, y otros no tienen conocimiento de que se requiere total independencia del Ejecutivo para cumplir con su chamba.

La ruta crítica para tener a los nuevos consejeros por votación de la mayoría calificada del Pleno en el Senado se concluye el miércoles que viene, y de ocurrir lo anterior, como ya lo citamos, entonces López Obrador podrá elegirlos directamente.

Según el segundo párrafo del artículo sexto de la Ley de los Órganos Reguladores Coordinados en Materia Energética, ante el hecho de que el Senado no ha sometido a votación del Pleno la elección de los integrantes del CRE, el mandatario federal podrá hacer la designación.

El Pleno del Senado conoció las ternas enviadas por el presidente el pasado 12 de febrero.

En el fondo de todo este asunto está el hecho de que en la visión del gobierno de la 4T no tienen cabida los organismos independientes que regulen su comportamiento y que acoten sus decisiones.

En esa óptica se requiere para ocupar las posiciones vacantes que existen desde la Suprema Corte hasta los organismos reguladores, una afinidad con el proyecto de AMLO, y esto, que a todas luces es ilegal, se hace sin ningún empacho.

Qué bueno que en Congreso las fracciones parlamentarias de oposición se manifiesten en contra de ese deseo totalitario de doblegar a esas instituciones, que por naturaleza deben ser independientes del Ejecutivo.

Con el paso de los años, la ahora repudiada sociedad civil y los partidos de oposición al sistema alzaron la voz para que se acotara el poder del presidente de la República con instituciones que gozaran de plena autonomía. De hecho, este fue el motivo de la separación de poderes entre el Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y de la creación de organismos como la CRE.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.