Salario Rosa, entre asistencialismo y productividad
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Salario Rosa, entre asistencialismo y productividad

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Salario Rosa, entre asistencialismo y productividad

21/09/2018
Actualización 21/09/2018 - 15:19

El ritual que representan los informes de gobierno se realiza conforme al estilo personal del gobernante y del propio Congreso, ya sea federal o local. Hay unos que sólo cumplen con la obligación legal de entregarlo a la Cámara de Diputados, como es el caso del presidente Enrique Peña, quien lleva a cabo un evento posterior en el que da cuenta de los logros alcanzados y los desafíos.

En el caso del gobernador del Estado de México, el documento relativo al primer Informe lo entregó el jueves el secretario general de Gobierno, Alejandro Ozuna, a la Junta de Coordinación Política del Congreso de esa entidad, en el cual se detallan los resultados alcanzados conforme al Plan Estatal de Desarrollo 2017-2023.

Uno de los temas del gobierno mexiquense que se ha colocado en la agenda política nacional es el Salario Rosa, impulsado por el gobernador Alfredo del Mazo Maza, cuya meta para el presente año será de 111 mil beneficiarias, quienes además de recibir un apoyo de dos mil 400 pesos bimestrales, tienen acceso a varias alternativas de superación.

Este programa, que es operado a través de la Secretaría de Desarrollo Social del Estado de México, ha migrado a una segunda etapa, que consiste en integrar a las mujeres a cursos de capacitación para el autoempleo, a fin de que puedan emprender un proyecto productivo o aprovechar el recurso que reciben para mejorar las condiciones de su hogar, invertirlo en su familia o en lo que deseen.

Es decir, gradual y progresivamente dejar el círculo pernicioso del asistencialismo, para darle paso al círculo virtuoso de la productividad.

En este proceso ya están registradas más de 25 mil mujeres. Es así que dicha acción se configura, desde el punto de vista de las propias autoridades gubernamentales, como una estrategia que coadyuve a superar el asistencialismo y lograr el desarrollo integral de las mexiquenses, al brindarles herramientas que les permitan ser autosuficientes, elevar su calidad de vida y las de sus familias.

En esta vertiente del programa participa la Secretaría del Trabajo de la entidad mexiquense y se suman otras instancias, como el Instituto de Investigación y Capacitación Agropecuaria, Acuícola y Forestal del Estado de México (Icamex), el que impartirá 58 cursos a un total de mil 450 mujeres para la operación de huertos de autoconsumo y preparación de alimentos.

El Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep) impartirá 184 cursos a cuatro mil 600 mujeres, en temas de computación y enfermería; además del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), para que las mujeres concluyan su educación primaria y secundaria.

El gobernador Del Mazo Maza ha expresado que el Salario Rosa es una oportunidad que permite a las amas de casa tener un ingreso económico extra, capacitarse en algún oficio e incluso continuar con sus estudios. Con estas y otras acciones, se empodera a las mujeres.

Hay que destacar el hecho de que el gobernador mexiquense someterá su programa bandera al escrutinio del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Se afirma que, en una segunda etapa, se realizará la evaluación de la progresividad del gasto, para asegurar que cada peso tenga un impacto directo en la calidad de vida de la población.

El programa integral del Salario Rosa le ha granjeado reconocimientos a Alfredo del Mazo, uno de ellos es el otorgado por este organismo internacional en la aplicación de políticas sociales incluyentes.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.