Donde hacen sus nidos las olas del mal
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Donde hacen sus nidos las olas del mal

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Donde hacen sus nidos las olas del mal

08/04/2019
Actualización 08/04/2019 - 12:59

La célebre canción que hiciera famosa el Flaco de Oro sobre el puerto “Veracruz, rinconcito donde hacen su nido las olas del mar”, ahora ya tiene una versión modificada por la actuación de Hugo Gutiérrez Maldonado, secretario de Seguridad Pública.

Qué mérito tendrá un funcionario para ser contratado, luego de que fue corrido en su estado natal, a decir de los regios, por corrupción y por estar coludido con delincuentes. Tal vez sea porque “viene recomendado, por el presidente de México”. Lo cierto es que Gutiérrez Maldonado ha metido a Veracruz en una vorágine de sangre y de violencia en donde los ciudadanos padecen las consecuencias de su ineptitud.

Los datos duros de los índices delincuenciales en esa entidad se han incrementado de manera exponencial desde el arribo de Gutiérrez Maldonado, particularmente lo que tienen que ver con secuestros, feminicidios, robo con violencia, extorsiones y por supuesto, asesinatos, lo que han prendido los focos de máxima alerta en las fuerzas federales del país, mismas que diariamente informan a Andrés Manuel López Obrador de la crítica situación que se vive en esa región.

El gobernador, Cuitláhuac García Jiménez, tiene que dar la cara por su subalterno, ante los fuertes reclamos de sus paisanos y poner la otra mejilla, ya que no hace nada por remover al titular de la Secretaría de Seguridad Pública; al contrario, lo protege y lo justifica.

Este personaje salió por piernas de Nuevo León con un fiscal y 28 policías, después de ser destituidos por el entonces procurador general Roberto Flores Treviño y por órdenes directas del gobernador, Jaime Rodríguez, luego de que dos subordinados del hoy titular de la SSP, fueran aprehendidos por el delito de extorsión en contra un empresario de la región de El Carmen y Mina –a unos 40 kilómetros de Monterrey–, a quien le exigieron 300 mil pesos a cambio de dejarlo comercializar con diésel.

Este hecho, sumado a presiones de empresarios regiomontanos que denunciaron actos de chantaje, secuestros y narcomenudeo en manos de los subordinados de Gutiérrez, llevó al gobernador Rodríguez Calderón a fijar un ultimátum al exprocurador Flores Treviño, quien renovó la plantilla policial, incluido el cese de Hugo Gutiérrez.

Para mal de los veracruzanos el 'angelito' desempacó sus cosas en el estado y ahora, con fusca en el cinto, se pasea por los kinders y hace mofa de los asaltos sufridos a las tiendas de convivencia, al señalarlos que son unos exagerados al reportar robos en sus tiendas, cuando en la realidad, los malosos solo van a enfriar sus chelas.

El tema de la inseguridad en Veracruz toma relevancia insospechada no solo por su impacto en la vida de los habitantes, sino por cómo podría cambiar el espectro electoral en el país en el 2021, por culpa del voto de castigo de los veracruzanos contra Morena y contra López Obrador, ya que en esta entidad se asienta el tercer padrón más numeroso de electores, por abajo del Estado de México y la capital del país

En una de esas, si se aprueba la revocación de mandato en el Congreso, los veracruzanos piden que AMLO deje el cargo, ello por culpa directa de la dupla Cuitláhuac-Hugo.

La alternancia política en Veracruz está al máximo nivel, luego de que ha sido gobernado por el PRI, el PAN con el PRD y ahora Morena y en todos los casos, los gobernadores en turno o están en la cárcel o son investigados por la comisión de diversos delitos del orden federal.

Ahora Cuitláhuac está en el paredón y no por causas propias, sino por la ineptitud de Hugo Gutiérrez Maldonado a quien por cierto lo atraparon por farsante al mentir sobre un doctorado que nunca cursó y que no existe y por si fuera poco, refirió que lo hizo en una institución educativa que no tiene el reconocimiento oficial de la SEP para impartir doctorados.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.