Crisis humanitaria con migrantes centroamericanos
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Crisis humanitaria con migrantes centroamericanos

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Crisis humanitaria con migrantes centroamericanos

22/01/2020

No es con toletazos y represión la forma de controlar a los miles de desplazados por la inseguridad y la falta de oportunidades, sino con el pleno respeto de los derechos humanos y con soluciones globales.

Las caravanas interminables de hondureños y otras nacionalidades de Centroamérica rumbo a Estados Unidos, no se van a detener con la fuerza ejercida por el gobierno mexicano ni con muros, ni el uso del Ejército. Se requiere una nueva narrativa que presente a la migración no como un problema, sino como un fenómeno, que hable de oportunidades y acuerdos migratorios derivados de una agenda de cooperación multilateral.

El enfoque de atención al problema usado por el gobierno de López Obrador es erróneo e ineficaz, ya que solo responde a los reclamos del gobierno de Estados Unidos, sin considerar la crisis humanitaria que la migración de indocumentados centroamericanos representa.

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara baja, el diputado Alfredo Femat Bañuelos, inauguró el conversatorio La experiencia europea ante la crisis humanitaria de refugiados, en donde destacó que “hoy nos encontramos ante la mayor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial, con 68 millones de personas obligadas a huir de sus lugares de origen. Por ello, los esfuerzos han de ser colectivos, las responsabilidades compartidas y el trabajo coordinado”.

El legislador subrayó que la humanidad ha alcanzado logros significativos para desterrar las atrocidades de las que también ha sido capaz de perpetrar, por lo que las políticas de migración deben atender, respetar y promover la defensa de los derechos humanos, desde una perspectiva integral y multicultural.

México tiene la obligación de atender los retos de este fenómeno desde una perspectiva política, económica, social y humanitaria debido a su calidad de país de origen, tránsito y destino, en donde resulta indispensable la coordinación, la participación y las voces de los distintos actores públicos y privados, desde autoridades federales y locales, los agentes diplomáticos, la sociedad civil, los defensores de los derechos humanos y los representantes de la población.

Los desplazamientos de personas deben ser abordados como un problema humanitario. Es decir, poner siempre en el centro del debate a las personas.

Alberto Horst-Neidhardt, analista político del Centro de Política Europea, ha dicho que la migración es un problema político, ante el cual es relevante una alianza global. “Para regir los flujos migratorios necesitamos tener cooperación entre naciones, no sólo a través de acuerdos, sino de alianzas estratégicas”. Además de se requiere fortalecer la figura del asilo, mediante esquemas de financiamiento global.

Es esencial la cooperación cercana y ante ello, la Unión Europea puede ofrecer capacitación y recursos financieros para desarrollar mejor capacidad de gestión fronteriza y, a su vez, fortalecer la protección de los derechos humanos y sistemas justos y sostenibles de asilo.

La diputada Beatriz Silvia Robles Gutiérrez (Morena) consideró que “es un momento adecuado para que este fenómeno se resuelva atendiendo las causas y generando desarrollo en los países expulsores, pero sin utilizar medidas coercitivas”, por lo que exhortó a trabajar de la mano para avanzar en el tema, aprovechando la experiencia europea.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.