Desde San Lázaro

Se impone narcoterrorismo electoral en Sinaloa y Sonora

Tanto Quirino Ordaz Coppel como Claudia Pavlovich, actuales gobernadores, han sido evaluados por sus coterráneos por arriba de 65 por ciento de aprobación.

El PRI perdió en dos estados en donde los niveles de aceptación de los gobernadores en turno son los más altos del país, además de que en las encuestas, sobre todo en la víspera de la elección, arrojaban un empate técnico entre los candidatos de Morena y el PRI, por lo que desde el punto de vista político-electoral, resultó una sorpresa mayúscula que en Sinaloa y Sonora el partido en el poder perdiera en ambas entidades y además con una diferencia de dos dígitos en cuanto a los resultados.

Tanto Quirino Ordaz Coppel como Claudia Pavlovich, mandatarios estatales de Sinaloa y Sonora, respectivamente, han sido evaluados por sus coterráneos por arriba del 65 por ciento de aprobación, porcentaje que en el caso de los gobernadores es muy alto si consideramos que por ejemplo Claudia Sheinbaum o Alfredo del Mazo andan en niveles de 40 por ciento.

Entonces, qué fue lo que pasó en realidad durante la jornada electoral y la respuesta surge en automático, el crimen organizado participó activamente en apoyo a los candidatos de Morena, Rubén Rocha y Alfonzo Durazo y por ello no solo tienen prendidas las alertas en Washington, sino que los enviados del gobierno norteamericano, comandados por la vicepresidenta Kamala Harris, han manifestado su preocupación por el avance del narcoterrorismo, al propio presidente de México.

Las facturas que cobrarán los narcos por su apoyo brindado a los candidatos de Morena son altísimas, además de que quien cae en ese círculo pernicioso de favores, jamás escapan de sus redes.


Nos dicen algunos periodistas locales que lo más grave es que el dominio territorial de los capos de la droga es irreversible en ambos estados y de no ser por la intervención internacional en el problema, nada podrá revertir ese control que tienen los malosos.

Avanza el matrimonio igualitario en Sinaloa

Tal como lo prometiera el gobernador Quirino Ordaz Coppel, el matrimonio igualitario avanzó en Sinaloa por tratarse de una resolución judicial de la Corte y no por las filias o fobias que cada quien pudiera tener sobre el tema.

En atención a un mandato judicial, el Congreso de esa entidad aprobó el matrimonio y concubinato igualitario al reformar los artículos 40 y 165 del Código Familiar.

Con estas reformas aprobadas con el voto unánime de tan solo 23 diputados, los únicos que se presentaron a la sesión del Congreso local, se hacen efectivos los derechos de igualdad y no discriminación establecidos en artículo 1 de la Constitución

Así, personas del mismo sexo podrán casarse o vivir en concubinato amparados por la ley en una entidad que peca de ser conservadora en estos temas, aunque el Congreso local demostró que saben acatar las disposiciones de la SCJN.

Ahora viene todo el proceso de implementación en los juzgados locales y en la reglamentación respectiva para aterrizar lo que aprobaron los legisladores sinaloenses.

Con esta aprobación ya son 23 las entidades en donde se reconocen los matrimonios igualitarios.

La primera en aprobarlos fue la CDMX en 2010, luego le siguieron Campeche, Chihuahua, Colima, Coahuila, Michoacán, Morelos, Nayarit, Hidalgo, Baja California Sur, Oaxaca, SLP, Tlaxcala, Quintana Roo, Chiapas, Puebla, Nuevo León, Aguascalientes, Baja California y más recientemente Sinaloa.

Habría que recordar que el 12 de junio de 2015, la SCJN emitió la jurisprudencia 43/2015 en la que determinó que el matrimonio igualitario es constitucional, por lo que todos los amparos que se interpongan deberán tener resolución favorable a la pareja, por ello en Sinaloa se procedió en consecuencia.

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