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El juicio a Trump

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El juicio a Trump

22/11/2019

Desde hace varias semanas, el proceso de destitución al presidente norteamericano, Donald Trump, ha ocupado una buena parte de las noticias que fluyen desde Estados Unidos hacia el mundo. El proceso es complejo y cada día abona diversos detalles, pero en esta semana ocurrió uno de esos momentos que suelen verse como punto crítico: el testimonio del embajador en la Unión Europea, Gordon Sondland, quien reveló elementos que podrían debilitar a Trump en el caso Ucrania.

Para algunos expertos en el tema, las declaraciones de Sondland podrían marcar un antes y un después en el proceso también conocido como impeachment. Aprovechemos, pues, el momento crítico, para documentar qué piensan los mexicanos sobre el tema del juicio político al presidente Trump.

El mes pasado incluimos una pregunta al respecto en la encuesta nacional telefónica de El Financiero: “¿Cree usted que destituyan de su cargo al presidente Donald Trump en un proceso de impeachment o juicio político?” La encuesta se hizo a 410 adultos los días 4 y 5 de octubre, por lo que han pasado ya casi siete semanas en las que el proceso ha seguido su marcha. No obstante, los datos nos marcan un momento previo al testimonio de Sondland para saber qué opinaban los mexicanos al respecto, y nos abren la oportunidad para sondear cambios posteriores en la percepción pública que hay en nuestro país sobre las probabilidades de que el presidente Trump sea destituido o no.

Según los resultados de la encuesta, las opiniones están muy divididas: el 42 por ciento de los mexicanos entrevistados cree que Trump sí será destituido, mientras que otro 42 por ciento cree que no habrá tal destitución. La opinión pública nacional está no solamente dividida, sino empatada en el tema. El 16 por ciento restante no sabe qué opinar.

Y no es de extrañarse. A pesar de que ha fluido mucha información (algunos medios norteamericanos llevan incluso una bitácora diaria sobre los sucesos y las audiencias del proceso), se trata de información altamente especializada. Por ello, un evento como el de Sondland puede mandar señales a la gente casi como sucede en los deportes: si hubo anotación a favor o en contra del presidente. La lectura general podría ser que con el testimonio Sondland se le metió un gol a Trump, pero también está el spin trumpista (la contralectura) que ha resultado, al parecer, muy efectivo entre sus segmentos de apoyo.

Volviendo a la encuesta en México, los resultados revelan que en los entrevistados que dicen estar muy interesados en la política, la creencia de que Trump será destituido se vuelve mayoritaria: 61 por ciento cree que sí y 26 por ciento que no. En contraste, quienes no expresan ningún interés político, el resultado se revierte: 33 por ciento cree que habrá destitución y 43 por ciento que no. ¿Quién tendrá razón, los interesados o los desinteresados?

En Estados Unidos, el asunto del impeachment está altamente partidizado: los simpatizantes del Partido Demócrata y del Partido Republicano suelen ver las cosas con perspectivas (y emociones) muy distintas. En México, el partidismo también parece vincularse con las creencias respecto al juicio político, aunque su interpretación y sentido no está tan claro como en el vecino país. En México, los morenistas y los perredistas creen mayoritariamente que sí habrá destitución a Trump; en contraste, los panistas creen mayoritariamente que no, mientras que los priistas dividen opiniones.

Si consideramos la evaluación a la labor del presidente López Obrador, quienes aprueban su gestión están más convencidos de que sí habrá destitución presidencial en el vecino país, aunque no llega a ser mayoritaria (44%, contra 38 que no cree que haya tal). En contraste, quienes desaprueban la labor de López Obrador son más propensos a creer que no habrá destitución (48 por ciento, contra 39 por ciento que cree que sí).

Estas divisiones políticas en nuestro país con respecto al impeachment son interesantes de observar: podría no haber ninguna diferencia de opinión, toda vez que ni el presidente ni su gobierno han enviado señales a la opinión pública al respecto. Como en otros temas, habrá que estar al pendiente de si los puntos de vista en nuestro país sobre el impeachment a Trump varían o no y, en su caso, cómo varían.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.