Las Encuestas

La geometría política de las ‘corcholatas’

Entre la población general, las cuatro ‘corcholatas’ principales tienen seguidores que se ubican, en promedio, en la zona de centro-izquierda del espectro ideológico.

Que sea una encuesta y no elecciones internas lo que definirá la candidatura presidencial de Morena para 2024 no quiere decir que no haya afinidades ideológicas entre los electores y sus opciones favoritas. Permítame presentarle una geometría política de las corcholatas que se deriva de las encuestas y comentar algunas posibles implicaciones para las estrategias y mensajes que quizás observaremos en los próximos meses.

(Breve paréntesis metodológico: los datos analizados provienen del agregado de siete encuestas nacionales de EL FINANCIERO sobre presidenciables realizadas de junio a diciembre de 2022, que suman 4 mil 600 entrevistas telefónicas).

Paso al análisis: entre la población general, las cuatro corcholatas principales tienen seguidores que se ubican, en promedio, en la zona de centro-izquierda del espectro ideológico, en torno al punto número 5 de una escala de 1 a 10 de autodefinición ideológica de izquierda a derecha.

Aunque pequeñas, sí se observan algunas diferencias: Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard captan más apoyo de izquierda, mientras que el apoyo de Adán Augusto López y Ricardo Monreal se ubica más al centro. En otras palabras, Sheinbaum y Ebrard jalan más voto ideológico, mientras que López y Monreal captan seguidores moderados.

Considerando ahora al electorado morenista, el apoyo a las corcholatas está más a la izquierda, en torno al punto 4 de la escala. Esto se debe a que los morenistas son más de izquierda que la población en su conjunto.

Las implicaciones de esta geometría para una candidatura en competencia que se decide por encuesta son difíciles de prever, ya que no se trata de una elección; además, las estrategias políticas para ganar una elección pueden no ser del todo aplicables para ganar en una encuesta.

Aun así, intentemos delinear algunas implicaciones de esta geometría política para el análisis de las estrategias de las corcholatas que podríamos ver en los próximos meses.

Supongamos que la selección de la candidatura es por elección interna. Si la misma se abriese a todo el electorado, las estrategias y mensajes de las corcholatas probablemente serían más moderadas y centristas, pero si la elección estuviese abierta sólo a partidarios de Morena, las estrategias y mensajes serían ideológicamente más radicales, inclinándose hacia el extremo izquierdo del espectro.

Ebrard cuenta con el apoyo más extremo entre morenistas, pero se ubica a la derecha en comparación de Sheinbaum entre la población general, lo cual significa que jala más electores centristas que la jefa de Gobierno. Para el canciller, la apuesta sería afianzar al electorado centrista sin alienar a los ideológicos.

Para Adán Augusto López la apuesta es a la inversa: tratar de afianzar su apoyo centrista mientras intenta arrebatar apoyo de la izquierda, que es la base tanto de Sheinbaum como de Ebrard. La oportunidad de crecimiento del titular de Segob está a la izquierda, en el voto duro.

En el caso de Monreal, la opción más a la derecha en este espacio de competencia, se antoja difícil que apele al voto duro morenista de izquierda, así que su apuesta estaría en afianzar a centristas e intentar atraer electores de centro-derecha, que al parecer no estarán excluidos de la encuesta de Morena. No son el voto natural del partido, pero sí la mejor apuesta del senador.

Para Sheinbaum, la apuesta es diferenciar su oferta de la de Ebrard, toda vez que las encuestas la ubican con un apoyo ideológicamente muy similar al del canciller. Incluso entre los entrevistados que se consideran obradoristas, no hay diferencias de apoyo significativas entre las corcholatas punteras, quienes, por el momento, tienen dividido al obradorismo en partes iguales. Veamos entonces otras fuentes de apoyo que pudieran hacer la diferencia.

De acuerdo con las encuestas, Sheinbaum cuenta con un mayor apoyo entre mujeres, entre personas con menor escolaridad, y en el centro y centro-occidente del país. Por otra parte, Ebrard tiene más apoyo entre hombres, entre electores con mayor escolaridad, y en las regiones norte y sur del país. En estos últimos aspectos sí hay diferencias importantes de apoyo, por lo que podrían ser los que dicten el contenido de los tiktoks y de otros esfuerzos promocionales venideros. Ya veremos.

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