Finanzas personales, del pesimismo a las oportunidades
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Finanzas personales, del pesimismo a las oportunidades

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Finanzas personales, del pesimismo a las oportunidades

06/02/2018
Actualización 06/02/2018 - 12:45

La incertidumbre sobre el futuro próximo podría provocar la paranoia en las finanzas personales y pasar de la prudencia al augurio de catástrofe. Considero que debemos darle una verdadera dimensión al escenario de corto plazo.

Los mexicanos hemos sufrido vaivenes económicos en forma constante y hablaremos de ellos dependiendo de cómo nos haya ido, pues hay quienes incluso en este tipo de situaciones llegan a ganar grandes cantidades de dinero al hacer buenas compras en un mercado deprimido.

Con el ánimo de ser realista, la expectativa de crecimiento es menor, pero habrá sectores que seguirán avanzando. Si bien es conveniente cuidar la fuente de trabajo, estamos lejos de una recesión generalizada.

Por muy profundo que pueda ser el impacto de una eventual terminación del tratado trilateral de libre comercio o corrida de capitales por la reducción de impuestos en Estados Unidos, saldremos adelante, como lo hicimos con los embates de la devaluación de 1976; la insolvencia de pagos y nacionalización de la banca en 1982; el proceso de alta inflación que padecimos entre 1987 y 1988; el célebre error de diciembre de 1994, con su consecuente crisis de los deudores en 1995; o con la debacle financiera internacional de 2008; todos estos eventos fueron en su momento mucho más complicados.

Antes de apresurarse y moverse en sentido erróneo, es fundamental entender que la evolución actual es diferente a otras. Hoy se tiene una inflación -aunque mayor a la meta- de un solo dígito. Las tasas de interés son elevadas, pero se esperaría su estabilidad. Por su parte, el tipo de cambio continuará siendo la variable de ajuste con altibajos.

En el ámbito financiero una preocupación constante es el crédito al consumo por su costo desproporcionado; el remedio es contundente: evitarlo o buscar salir de él si ya se cayó en la trampa.

Al contrario, si se cuenta con los recursos podrán surgir alternativas interesantes en el terreno de los bienes raíces y también en el mercado bursátil.

Cultivemos la virtud de la paciencia, pues por lo pronto es adecuado esperar un poco las decisiones de inversión agresiva, hasta que se despejen las dudas en el entorno internacional y político interno.

Una conclusión importante es que los mismos expertos tienen incertidumbre sobre el futuro inmediato. Reconozcamos nuestras limitaciones y seamos cautelosos.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.